¿El Mejor coreógrafo del Mundo? Igor Moiseyev

Escrito por Tatiana Solovieva.

Entiendo la pregunta que a menudo me hace la gente que quiere conocer algo nuevo: ¿Cuál es el  mejor coreógrafo del mundo?.

En el Arte no hay alguien mejor. Todas las obras maestras son únicas.

También algunos creadores que no habían sido conocidos por multitudes  han influido en el desarrollo del arte. Hasta mi insignificante artículo puede cambiar algo en la forma de pensar de algunos. Ya sabemos lo del aleteo de mariposa…

Tampoco importa si un creador haya hecho muchas o pocas obras. Por ejemplo, el compositor ruso Alexander Borodin nos ha dejado solo una obra maestra de gran formato, la ópera Príncipe Igor, pero esta forma parte del repertorio más querido en los más importantes teatros, cuyo acto de ballet de Las Danzas Polovtsianas ha tenido múltiples versiones coreográficos y está entre lo más destacado del repertorio de ballet.

Foto Las Danzas Polovtsianas de la ópera Príncipe Igor. Igor Moiseyev Ballet

Posiblemente el que más cambió la percepción de danza y coreografía en el siglo XX fue Igor Moiseyev. El desarrolló el bagaje centenario del ballet clásico, especialmente su rama de las danzas de carácter, funcionándolo con las inagotables fuentes de folclores de todo el mundo.

Igor Moiseyev fue creador de un nuevo género: Danza Popular Escénica, de un nuevo modelo de compañía profesional: Conjunto de Danza Popular, de la primera Escuela Profesional de Danzas Populares, y de un nuevo método artístico de tratamiento escénico del folclore, cuyo objetivo es desarrollarlo y enriquecerlo con la ayuda de artistas profesionales.

El maestro Igor Moiseyev denominó a la danza popular escénica cómo “un retrato plástico de la gente”, “una poesía silenciosa” y “una canción visible”; por lo que definió la danza popular como la coreografía de la Nación. En cada escena de sus  espectáculos los artistas le hacen sentir al espectador como si visitase una galería de arte con una colección de cuadros únicos. Cada escena de sus ballet está llena de imágenes vivas que brillan con colores y enriquecen el alma.

En mis inicios me formé en la escuela de ballet Bolshoi donde la educación estaba basada en una gran variedad de estilos dentro del ballet. Pero mi pasión y lo que esperaba de mí era crear un nuevo estilo  de danza diferente al ballet clásico.  Tenia que  crear una compañía que tuviese otra naturaleza. El primer paso sería enseñar a los bailarines los conceptos de la danza popular, que incluye movimientos desconocidos en el ballet clásico y  enseñarles a transformarse con los estilos nacionales.  Después llegaría el momento de hacerles sentir a los bailarines cada uno de los estilos de la danza popular: eslavo, oriental, caucásico… Dichos estilos  son diferentes entre ellos, ya sea por coordinación, tradición o ritmos. La danza es un idioma. Aprendí a captar el colorido de la danza popular con la ayuda de la fantasía e imaginación artística. Quería transmitir con los sentimientos del  folclore: las escenas de la vida y de la historia junto con los retratos de las personas. Extrayendo del folclore la temática, los géneros, los  estilos, y todo lo que representaba el  arte popular,  me ayudaría a encontrar  otra forma  de presencia escénica – imágenes vivas de la cultura tradicional. –  Igor Moiseyev

El reconocimiento de la importancia de Igor Moiseyev en el Siglo XX está en múltiples críticas de las actuaciones del Ballet de Igor Moiseyev por todo el planeta. Es imposible reunirlas todas en un pequeño artículo. Pero he traducido algunas y aquí están. Espero que sea de su interés.

Foto prensa ABC (recorte)

La prensa ha dicho:

 

 “Ninguna nación ha bailado así. Millones de personas quedaron fascinados por un arco iris de brillantes tradiciones nacionales que trajo Ballet de Igor Moiseyev bajo la deslumbrante luz escénica.  Moiseyev convirtió la materia prima en espectáculo escénico, expandiendo los límites del arte de la coreografía. Desarrolló un patrón expresivo en la danza, capturando la esencia de cualquier objeto que tocaba”.– Anna Kisselgoff.  The New York Times (USA)

“Igor Moiseyev convirtió la danza popular en un género profesional serio de coreografía mundial. Sus actuaciones, desde el baile de las campesinas rusas hasta el sirtaki griego, llaman la atención sobre temas de paz y tolerancia. Incluso muestran a través del arte de la coreografía que existe una gran cantidad de culturas y cada una de ellas es única e inimitable. Las primeras giras del conjunto de Igor Moiseyev en los Estados Unidos tuvieron lugar en 1958. El conjunto realizó una parodia de rock and roll, y esta actuación fue una sensación en el mundo del arte coreográfico “.  MariaDanilova   The Washington Post (USA)

Olas de amor, sentimientos de amistad y entusiasmo amenazan con arrancar el techo del edificio del teatro. No se sabe quién se cansa más: los bailarines del ritmo furioso o la audiencia del deleite y la emoción”. New York Post (USA)

 Si Nikita Khruschev quiere llegar a la convivencia pacífica, se cómo se puede conseguirla. ¡Que mande al Occidente compañías cómo la de Igor Moiseyev, que cautivó a la audiencia del teatro Forum”. Walter O’Horn, Montreal Star (Canadá)

“Este es un conjunto de impresionante perfección. Sus actuaciones son una celebración incomparable de la danza” – Le Parisien (Francia)

El Ballet de Moiseyev sigue siendo el más bello de todos los existentes”. Pari Jour (Francia)

 “Los rusos son los mejores intérpretes de las danzas populares, y la compañía de Igor Moiseyev está compuesta por los mejores bailarines rusos. El programa de ayer presentado en Albert Hall fue interpretado brillantemente. Muestra verdaderamente una variedad sin límites. El programa en general es magnífico”.  DailyMirror (Inglaterra)

 “Veinte mil romanos, que se reunieron en Plagio delloSport  aplaudieron de todo corazón a Igor Moiseyev y a sus bailarines. Con una gran variedad de danzas, cada coreografía se diferencia por su propia gracia, libertad en la interpretación y un  diferente temperamento que refleja el carácter del pueblo ruso”.  La Stampa (Italia)                             

 “Para el Conjunto de Moiseyev hay dos cualidades principales: el humor y la musicalidad. Las escenas de conjunto no se distinguen por la simple belleza mecánica, sino por el encanto sutil. Todas las actuaciones del conjunto están llenas de poesía”.  Le Figaro (Francia)

 Las actuaciones de los bailarines rusos realmente eclipsaron todas las novedades de la actual temporada. Moiseyev brillantemente ganó la competición frente a los experimentos modernistas de Maurice Bejart con su producción de Ballet del Siglo XX”.” Le Soir (Bélgica)

Nunca antes habíamos visto algo igual en el ámbito de las artes nacionales”. 8 Uhr Blatt (Alemania)

ESPAÑA

 “¡Qué belleza sin precedentes es toda esta actuación! Todo en ella atrae por su autenticidad, todo es asombroso, y la infalibilidad exacta de la actuación y un temperamento desenfrenado y activo. ¡La reacción de los espectadores que llenaron el teatro Liceo correspondió a la extraordinaria maestría de los grandes maestros de teatro!”. La Vanguardia (España)

“…Baja el telón, el programa ha terminado. El telón intenta interrumpir la comunicación entre el público y los bailarines soviéticos, pero los aplausos vuelven una y otra vez. El telón se cierra pero la ventanaclaramente se queda iluminada por la simpatía conseguida”. Triunfo (España)

 “…Igor Moisseiev ha entregado muchas horas de su vida en la labor folklórica, Zaragoza y España deben estar agradecidas a esa preciada entrega ya que nuestro canto más grande y popular, a través de Moisseiev y sus huestes, es conocido en todos los países donde actúa este maravilloso ballet, cómo lo calificó “ABC” en su actuación en Madrid, lo que naturalmente debe enorgullecernos especialmente a nosotros, los aragoneses. La Jota está agradecida a la persona de Igor Moiseyev, o lo que es lo miso, nosotros, el pueblo español”. Mª Ángeles Gómez Malo. El Noticiero. 5.03.1973 (España)

 “Entre muchos aciertos conseguidos por este singular maestro ruso de “ballet” resalta, sin duda alguna, su decidido propósito de no ser un simple copista de la realidad observada – nuestra jota “sui géneris” es buena prueba de ello-  Nada de clichés perfectos, de reproducciones exactas, de trasplantes rigurosamente fieles. Sobre la base de la realidad, la quintaesencia del arte se impone. Lo natural, lo espontaneo, lo rústico, lo tradicional se depura, alambicadamente, a través de la mente académica del artista creador, para hacerse más imaginativo, más elocuente, más universal. Por eso no basta esta vez anunciar un “ballet” ruso. Hay que añadir que se trata, precisamente, del Ballet de Moisseiev, porque a él se le debe esa obra ingente de seleccionar, de ideación, de montaje, de modernización, que se traduce en un concepto nuevo, distinto, más vivo y brillante de las danzas, siempre bellas, de la lejana Rusia”. Herminio Pérez Fernández. ABC. 1973 (España)

AUSTRALIA

Mejor que Endli (empresario) no traiga más compañías rusas a Australia es imposible superar a Moiseyev” . Boletín

La Compañía rusa de Igor Moiseyev es una gran compañía porque todo está unido armónicamente y con un objetivo claro, inspirado por un pensamiento claro e inteligente”. Sydney Morning Herald

INGLATERRA

Ayer, los artistas de Moiseyev verdaderamente destruyeron el telón de acero. Ellos dieron mucho, muchísimo, a los espectadores ingleses, y a cambio, el público le dio a la Compañía una singular y entusiasta bienvenida”. Evening Argus

Moiseyev, quien creó la compañía hace 27 años y quien sigue siendo su principal genio, fue coreógrafo clásico antes de dedicarse a la danza popular. Por eso, no es sorprendente que en el repertorio de la compañía haya muchas coreografías de ballet con ideas recogidas de las danzas populares. La compañía destaca porque su repertorio es interpretado con tanta maestría que no tiene iguales. Estas danzas son igual de buenas que las que habíamos visto en la interpretación de los Ballets Kirovskiy (Mariinskiy) y Bolshoi, y que podemos decir que en el sentido del gusto teatral son las más glorificadas” . The Guardian

Los bailarines de Igor Moiseyev, sin duda, son la más excelente compañía de danza popular del mundo. La novedad de la técnica coreográfica y la maestría de la interpretación son rasgos característicos de esta Compañía. Estos rusos demuestran en el escenario impresionante maestría, energía y optimismo, unidos con el gran sentido de humor”. Western Daily Press

Los rusos son los mejores intérpretes de las danzas populares, y la compañía de Igor Moiseyev está compuesta por los mejores bailarines rusos. El programa de ayer presentado en Albert Hall fue interpretado brillantemente. Muestra verdaderamente una variedad sin límites. El programa en general es magnífico”. Daily Mirror

Se dice que los artistas de Moiseyev son los mejores intérpretes de las danzas populares del mundo y es absolutamente justo. Solo los duros ensayos, ganas de llegar a la perfección absoluta, altísimo profesionalismo y absoluta dedicación permiten a esta compañía hacer una actuación tan increíble”. Evening Post

BÉLGICA

Si ahora tuviéramos que resumir nuestra temporada excepcional, la compañía de Igor Moiseyev habría ocupado el primer puesto. Las danzas masculinas son tan variadas, tan llenas de fantasía, a menudo acrobática y se interpretan con tanta ligereza, que los espectadores se quedan sin aliento. La danza femenina conmueve más por sus bailes lentos, cautivando con su gracia y una increíble integridad de movimientos y sorprendente suavidad”. Dern’er or

Las actuaciones de los bailarines rusos realmente eclipsaron todas las novedades de la actual temporada. Moiseyev brillantemente ganó la competición frente a los experimentos modernistas de Maurice Bejart con su producción de Ballet del Siglo XX”. Le Soir

La compañía de Igor Moisevev, que los espectadores belgas conocieron por primera vez durante la Exposición Universal de 1958, volvió a nuestra tierra rodeado por una aureola de gloria que no han podido eclipsar los 4 años de separación” . Le Soir

HOLANDA

Todas las danzas del programa de Moiseyev están llenas de una belleza deliciosa, fina gracia y coraje. Los trajes son deslumbrantes. Estos rusos bailan cómo diablos”. Utrechts Nieuwsblad

INDIA

La alegría de la vida emana de las danzas populares en la interpretación de esta compañía soviética que está de gira por Rabindra Rangshala” . Hindustan Times

ITALIA

Veinte mil romanos, que se reunieron en Plagio dello Sport  aplaudieron de todo corazón a Igor Moiseyev y a sus bailarines. Con una gran variedad de danzas, cada coreografía se diferencia por su propia gracia, libertad en la interpretación y un  diferente temperamento que refleja el carácter del pueblo ruso”. La Stampa

“¡El espectáculo de ayer es inolvidable! ¡Son fuegos artificiales de talentos! Entro todos los famosos conjuntos rusos, esta compañía dirigida por Igor Moiseyev es la más actual y, sin duda, la más destacada”. Corriere di Napoli

El conjunto de Igor Moiseyev dejó una inolvidable, bellísima y emocionante impresión a todos los que asistieron ayer en su actuación en el Palazzo Lado. Fue una explosión de fuerza, belleza, pero bajo el control de una férrea disciplina. Las maravillosas danzas no solo reflejaban el colorido local sino también el espíritu poderoso de una gran nación. ¡Un éxito imposible de comparar con nada!”. Corriere di Napoli

Moiseyev descubrió el folclore de su país y lo convirtió en un poema. No se ha limitado a investigar las costumbres de su país, estudió las danzas de Sardinia y Sicilia y puso en escena la Tarantella siciliana que pudimos apreciar. Moiseyev transmitió alegría e impulso, conservando su sabor y dándole una estructura armónica más sutil y elegante. Se lo agradecemos”. La Jornada del Mattino

Los pasos de los clásicos a los populares son sorprendentemente finos e invisibles, dos estilos se funden en uno en un ritmo absolutamente enloquecido. Ninguna compañía del mundo podría aguantar este ritmo, ni siquiera la mitad”. Messadzhero

FRANCIA

Las escenas de danzas están coreografiadas con tanta claridad que el ballet clásico puede tener envidia, sorprende por su excepcional diversidad, belleza y la riqueza de la danza”. Francе Soir

Es un conjunto brillante. Sus actuaciones no tienen iguales en ritmo, colores y armonía. El enorme país soviético es el más rico del mundo en términos de la diversidad poética de sus costumbres, trajes, canciones y danzas. Inspirado en una realidad moderna y el folclore, el conjunto de Moiseyev conquistó anoche París”. Le Franc-Tireur

Para el Conjunto de Moiseyev hay dos cualidades principales: el humor y la musicalidad. Las escenas de conjunto no se distinguen por la simple belleza mecánica, sino por el encanto sutil. Todas las actuaciones del conjunto están llenas de poesía”. Le Figaro

El Ballet de Moiseyev sigue siendo el más bello de todos los existentes”. Pari Jour

El ballet de Moiseyev, que vimos ayer en Grand Opera, nos impactó nuevamente, igual que hace tres años. El programa que ofreció a los parisinos es un himno a la danza, y sin verlo es imposible imaginar tanta belleza”. Comba

 El Ballet de Moiseyev es más brillante que nunca”. Le Parisien

El Ballet de Moiseyev es el más bello de todos los existentes”. Pari Jour

Esta actuación es notable no solo por el encanto y la vivacidad de los bailarines, sino también por las hazañas técnicas de sus hombres. Las palabras son impotentes para expresar todo el poder de la magia que abarca al espectador a la vista del arte que el ballet Moiseyev cultiva con tanta habilidad. El ballet de Moiseyev es el más brillante de todo lo que se había visto. Este es un conjunto de tremenda perfección. Sus actuaciones son una celebración incomparable de la danza”. Le Parisien

 Esto es arte elevado. La habilidad del coreógrafo y los intérpretes es inusualmente grande, ha llevado miles de afluentes hacia el mar con todo lo mejor que hay en el folclore y la danza y al mismo tiempo conserva un sentimiento de involuntariedad. El arte de la reencarnación del conjunto es increíble. Constantemente siente la claridad y la inspiración de una forma coreográfica que está determinada, en particular, por la diversión sin fin, la ligereza y la libertad de la danza. Tal vez la razón para esto debería buscarse en la cosmovisión del pueblo soviético”. Nouvel Leterer

El programa mostrado por el conjunto de Moiseyev a los parisinos, es un inspirado himno a la danza. Sin ver sus actuaciones es imposible imaginar tanta absoluta perfección”. Comba

El ballet de cuento de hadas de Moiseyev es un espectáculo extremadamente magnífico. En todo el mundo estamos esperando la llegada de esta compañía”. Оrоr

Este es un conjunto de impresionante perfección. Sus actuaciones son una celebración incomparable de la danza”. Le Parisien

Seis mil parisinos contuvieron el aliento esta noche para no perderse nada de la impresionante actuación que el ballet de Moiseyev dio en el Palacio de Deportes de París. A lo largo del programa, de principio a fin, Moiseyev nos fascina con ingenio, inventiva y maravillosa magia de sus composiciones coreográficas”. Оrоr

Si los conciertos del ballet de Moiseyev no le hacen aplaudir, volverse loco de alegría o zapatear del placer, significa que no usted no es muy normal”. Le Parisien

SUIZA

La perfección técnica y el virtuosismo colectivo, llevados al más alto nivel, convierten esta actuación a una especie de music-hall folclórico, que por muchas razones solo puede considerarse cómo genial”. Le Courier

CANADA

Algunas temporadas traen sus alegrías. Un año da el mejor vino, en otro año las mujeres llevan los más bonitos tocados. Pero este año el sol todavía no brilla y las lilas están a punto de brotar.  Pero de repente se desborda la alegría, porque los bailarines de Moiseyev vinieron aquí dos veces en un año”. The Gazette

Todas las danzas populares exigen una difícil combinación de maestría y capacidad para mostrarlas. Ninguna compañía del mundo puede hacerlo tan bien cómo Moiseyev” . Toronto Daily Star

 Si Nikita Khruschev quiere llegar a la convivencia pacífica, se cómo se puede conseguirla. ¡Que mande al Occidente compañías cómo la de Igor Moiseyev, que cautivó a la audiencia del teatro Forum”. Walter O’Horn, Montreal Star

NUEVA ZELANDA

Las compañías anteriores habían mostrado una gran maestría, pero el conjunto de Igor Moiseyev las superó a todas. Todos los que estuvieron presentes en el estreno de ayer sintieron por la exaltación que mostraron cuando cayó el telón, un entusiasmo sin precedentes entre nosotros”. Herald

USA

La tormenta de ayer no pudo apagar el entusiasmo de los amantes de la danza que se reunieron en el “Shrine Auditorium”, para saludar al conjunto de danza de Igor Moiseyev, el arma secreta de la Unión Soviética, dirigida a los corazones de los amantes del teatro americanos” . News – The Citizen

El conjunto de danza de Moiseyev de Moscú sin duda se considera el más espectacular del mundo. Su actuación de ayer en McCormick Place fue incluso mejor que la anterior”. Chicago Tribune

La competencia internacional crece cada año, pero la primera y la última palabra sobre las danzas populares la tiene el conjunto de Igor Moiseyev. Después de cinco años la compañía volvió a San Francisco para ofrecer seis funciones en la Ópera. El colosal territorio de la Unión Soviética proporciona a la compañía material popular de gran diversidad. Toda esta diversidad de folclore se entrega a un auditorio muy receptivo por su gran temperamento, fervor, encanto y perfección”. San Francisco Chronicle

Hay que decir que el conjunto de Igor Moiseyev no es simplemente un conjunto de danzas populares en el sentido amplio de la palabra. Si las ideas están sacadas de diferentes pueblos de Rusia, las danzas que vemos en el escenario están puestas en escena por una persona cuyo objetivo es hacer un buen espectáculo con danzas buenas y divertidas. La Compañía de Moiseyev sigue siendo única”. Los Angeles Herald Examiner

Olas de amor, sentimientos de amistad y entusiasmo amenazan con arrancar el techo del edificio del teatro. No se sabe quién se cansa más: los bailarines del ritmo furioso o la audiencia del deleite y la emoción”. New York Post

El auditorio “Constitution Hall”, donde ayer tuvo lugar el estreno del conjunto de Igor Moiseyev, retumbó con los golpes de los zapatos, gritos de adoración y aplausos del público. Se corta la respiración con las emociones que se sienten en el concierto del conjunto de Igor Moiseyev”. Washington Post

Los rusos dieron un paso muy efectivo al enviarnos a este grupo de embajadores de amistadsonrientes y muy talentosos”. New York Herald Tribune

La compañía de danzas populares más brillante de todas las existentes es el Conjunto de Danza de Igor Moiseyev. En sus conciertos se crean todo tipo de estados de ánimo, desde divertidos hasta sorprendentes. El virtuosismo de las danzas y su colorido  indican la originalidad del talento de su creador: Igor Moiseyev”. Philadelphia Inquirer

 La Compañía de Igor Moiseyev regresó a los Estados Unidos con un programa aun más emocionante que antes, que llevó a la audiencia a un estado de enamoramiento con los rusos. Si nunca habían visto a los bailarines de Moiseyev, recuerden que ellos tienen preparada una gran cantidad de bombas de alegría para ustedes. Y esto puede incentivarle a comprar o a robar una entrada para verles. Creemos que cada doctor debería añadir a sus recetas una recomendación para ver a los bailarines de Moiseyev. Si los soviéticos quieren saber cuál es el arma más poderosa que sirve a la causa de la paz, esta es la Compañía de Moiseyev”. New York Times

Olviden todo lo que había visto o escuchado sobre la danza popular. Todo lo que llevaba este nombre era solo una débil imitación de lo que ha mostrado la compañía de Igor Moiseyev” . International News Service

 “La habilidad y la variedad que vimos nos sorprendieron y al mismo tiempo nos desconcertaron un poco mientras los bailes continuaban y continuaban. Eran tan brillantes, tan fuertes, que parecía que deberían llevar a los artistas al agotamiento. Igor Moiseyev, en su coreografía, se alejó de los movimientos banales y la lentitud de las formas clásicas. El baile parecía fluir hacia el escenario donde la belleza corporal que daba paso a una cadena de pasos expresivos, pasos emocionantes y tempos contrastantes. “Nosotros ya estábamos sin aliento, mientras que la energía de los bailarines de Moiseyev no se debilitó en absoluto”. – George Jackson. 12 de enero de 2008 

 La coreografía de Igor Moiseyev dio teatralidad a las danzas populares, gracias a la brillante y temperamental actuación de los movimientos tradicionales y las impresionantes puestas en escena. Sus bailarines, flexibles entrenados en el ballet, tienen formas perfectas: líneas largas y elegantes de cuerpos con una postura excelente y una brillante precisión en la danza. Consiguieron conectar la gran técnica con la desbordante energía, trajes coloridos, y solo puede imaginar un poco lo que vimos, una actuación que es difícil de superar “. – Karen Campbell. Boston Globe 21 de enero de 2008 

 “El secreto del dominio de los bailarines de Igor Moiseyev está en la “gramática de los movimientos”. Una excelente preparación clásica de ballet con rasgos étnicos hizo que la coreografía de Moiseyev fuera tan única y versátil. La vida de Igor Moiseyev, de 101 años, se volvió tan legendaria y brillante como las historias que contó en el lenguaje de la coreografía de sus danzas”. – Priya Bali. The Michigan Daily 25 de enero de 2008 

 “Para ser honesto, el desempeño del conjunto de Igor Moiseyev es una unión única de color, energía y arte … Esperados movimientos brillantes y expresivos, saltos hasta el techo, giros da velocidad de rayos y dinámicos cambios de danzas, desde la melancolía hasta la euforia”. – Ann Hicks. The Greenville News 17 de febrero de 2008 

 

 El encuentro con ellos en ese pequeño teatro me dejó una impresión indeleble. No pude pensar en nada más durante otras dos semanas, y garantizo que cualquiera que vea su actuación nunca lo  podrá olvidar. Estas son impresiones absolutamente únicas que no obtendrás de ningún otro grupo de baile “. – Stanislav Isaev

 Algunas impresiones están más allá de la capacidad de descripción. Para mí, tales eventos incluyen una visita al concierto de María Callas, la contemplación de las obras de Miguel Ángel y por supuesto, la actuación del conjunto de danzas populares de Igor Moiseyev. Cada una de las escenas es, en su esencia, un profundo descubrimiento artístico … Es difícil expresarlo con palabras, pero con su vívida leyenda los bailarines cambiaron nuestro estado de ánimo, primero de melancolía a euforia, y luego a deleite salvaje. Estas comparaciones solo nos acercan ligeramente a la descripción de la profundidad de las emociones que se pueden experimentar en el espectáculo de Igor Moiseyev “.  – Ann Hicks. The  Greenville News, 23 de febrero de 2008 

 Aunque la coreografía de Moiseyev tiene sus orígenes en el folclore popular, él creó sus obras para bailarines profesionales. Moiseyev es un astuto coleccionista de folclore y un buen artista”, escribió Martin en 1958. Su conjunto es el de los 100 artistas más fuertes, apasionados, llenos de vida, alegres, perfectamente entrenados, con una energía increíble, y el dominio es mejor que de los artistas de primera clase … Energía, el virtuosismo, la habilidad y la interpretación original de los estilos populares de diferentes países hicieron que todo el mundo aplaudiera al conjunto de Igor Moiseyev “.  Jack Anderson. The New York Times, 23 de febrero 2008

Antes de agregar un nuevo baile al repertorio, se estudian a fondo las tradiciones culturales del país o su gente, sus trajes y su idioma. El propósito de Moiseyev no es solo mostrar imágenes etnográficas, es conservar la cultura de la gente encarnada en su propia coreografía”.  –  Alastair Gee. The Moscow Times, 26 de enero de 2006  . 

Alicia Alonso y las raíces rusas del ballet cubano

Escrito por Tatiana Solovieva.

Foto: Alicia Alonso e Igor Youskevitch.

El pasado 17 de octubre nos dejó una leyenda de la danza universal. Alicia Alonso era cubana de sangre española, porque aquí nacieron sus padres. Pasión española a lo que sumaba su gracia cubana y una técnica heredada de los legendarios bailarines rusos, que se refugiaron en los Estados Unidos tras las convulsiones de las primeras décadas del siglo XX.

Link video Alicia Alonso e Igor Youskevitch.:

La influencia de los artistas rusos en Alicia Alonso y el ballet cubano es evidente, en cambio, es poco desconocida para un lector que no esté muy introducido en el mundo de la danza. ¿Cómo llegó la influencia de la escuela rusa de ballet clásico a las Américas?

Los turbulentos acontecimientos históricos de los años 1914-1920 hicieron que muchos rusos con altísimo nivel cultural establecieran su residencia en los países lejanos a su Patria. Cuba fue uno de sus destinos. En Europa, la Primera Guerra Mundial causaba estragos en el ánimo de todos a lo que se sumaba la ausencia de escenarios por la guerra. En cambio, en Cuba la Primera Guerra Mundial provocó que el elevado precio del azúcar generara grandes beneficios a la aristocracia cubana y era muy rentable actuar allí. En 1918 se creó la Sociedad Pro-Arte Musical SPAM como organización benéfica que funcionaba gracias a las aportaciones de la “aristocracia de azúcar”, cuyo objetivo era promover la cultura musical mundial en la isla.

Los Ballets Rusos de Serguei Diaghilev (1909-1929) revolucionaron el mundo artístico y crearon la potente marca Ballet Ruso. Con la muerte del empresario Serguei Diaghilev y la desintegración de la compañía aparecieron muchas nuevas compañías de ballet ruso en el occidente. Muchos bailarines rusos se establecieron en diferentes países y crearon sus pequeñas escuelas. Los años 1930 fue la época de apariciones de escuelas nacionales y a base de ellas de los ballets nacionales. El Ballet de Cuba como compañía de Alicia Alonso aparece en 1948 y el 1959 Fidel Castro la convierte en el Ballet Nacional de Cuba.

En Cuba, el primer antecedente en el siglo XX lo encontramos con las giras de la legendaria bailarina rusa Anna Pavlova, que fue el primer país de América Latina donde actuó la gran artista en 1915, repitiendo en 1917, 1918 y 1919. Sus giras fueron organizadas por un empresario ruso que vivía en Chicago, Maksim Rabinovich.

Foto: Cartel de la primera gira de la Compañía de Anna Pavlova, 1915.

El éxito del ballet ruso fue tal que así lo expresaba el crítico cubano Miguel González Gómez en el Heraldo de Cuba: “Paulova es una auténtica sensación, su arte de bailarina se combina en ella con un inusual talento de actriz, sus movimientos son elegantes y encantan con su ingenuidad, su rítmica posee la precisión matemática”. Luís Baralt en la revista Correo musical de La Habana escribiría: “El Ballet Ruso supera todas las artes plásticas conocidas en el mundo. Lo más importante en él es transmisión de los sentimientos libres y bellos. En este sentido la escuela rusa ha causado una auténtica revolución, que estremeció a los críticos de artes, y abrió nuevos caminos en el desarrollo de las artes”. Ante el estreno de La Bella Durmiente (1932) la revista “Pro-Arte Musical” publicó una amplia entrevista sobre los principios profesionales de Nikolay Yavorskiy preparada por el crítico Arturo Alfonso Roselló: “El Ballet Ruso goza de la fama mundial merecida porque posee un lenguaje expresivo propio. Ni la escuela francesa, ni la italiana llevan en sí ideas, argumentos y no influyen psicológicamente en el público, dedican más atención a la técnica. En el ballet ruso cada movimiento está lleno de símbolos expresivos con ideas transcendentales. El Ballet en América es técnico, mecánico, ni un movimiento de él se puede traducir al idioma del corazón, ese ballet no tiene alma”.

La siguiente compañía que pasó por Cuba en 1923 fue el Ballet Ruso de Pavey, que estaba dirigida por un exartista de la compañía de Anna Pavlova, Serge Ukrainsky, quien se convirtió pocos meses después en director del ballet de la Ópera de Chicago.

Pero la explosión del interés en Cuba hacía el ballet ruso se produjo a principios de los años 1930 cuando actuó La Opera Privada Rusa de Paris de Coronel Basil (pseudónimo de Vasiliy Voskresensky, quien fue oficial del ejército ruso y después de la Primera Guerra Mundial se convirtió en empresario teatral y dirigió Los Ballets Rusos 1921-1925, Ballet de la Ópera Privada de Paris 1925-1931, Ballet Ruso de Monte-Carlo 1932-1936, Ballet Ruso de Coronel Basil 1935-1939, Ballet Ruso de Covent Garden 1938-1939, Original Ballet Ruso 1939-1952).

Foto: Leonid Massine (Miasin) y Coronel Basil (Vasiliy Voskresensky), años 1930

Con esta compañía llegó a Cuba cómo solista Nikolay Yavorsky (1892-1947), un personaje fundamental, pues se acabaría convirtiendo en el creador de la escuela de ballet de Cuba. La gran depresión en los EEUU golpeó económicamente a Cuba y los aristócratas cubanos no podían seguir manteniendo la Sociedad Pro-Arte Musical (SPAM). Para salvarla decidieron hacer cursos de ballet de pago. Cómo profesor invitaron a Nikolay Yavorsky quien estaba por casualidad en Cuba y sin trabajo.

Foto: Nikolay Yavorsky.

Yavorsky había nacido en Odessa, donde mientras estudiaba en la Universidad Politécnica tomó clases de ballet. En la Primera Guerra Mundial fue oficial de artillería y tras su fin llegó a Belgrado, donde trabajó en el Ballet del Teatro Nacional, que desde 1922 dirigía la ex solista del Mariinskiy Ballet de San Petersburgo y de los Ballet Rusos de Diaghilev, Elena Poliakova. En 1929 le invitaron como solista a la Opera Privada Rusa de París. Con esta compañía haciendo giras por América Latina, Yavorsky llegó a Cuba. La crisis hizo que la compañía se disolviera en Méjico en la primavera de 1930, y al quedarse sin los medios para vivir, sin la posibilidad de volver por lo menos a Europa o a los EEUU, solo pudo comprar un billete en el barco a La Habana.  Justo, en ese momento, estaban intentando crear la escuela de ballet de la SPAM.

Yavorsky fue profesor en esta escuela durante toda la década de los años 30 y entre sus alumnas estaba Alicia Alonso. La primera actuación de los alumnos de la escuela fue el 29 de diciembre de 1931, entre ellos estaban Cuca Martínez (la hermana mayor de Alicia Alonso), Delfina Pérez Gurri, Dinora Argudin y por primera vez salió al escenario en el Vals de La Bella Durmiente la pequeña Alicia Martínez (Alonso, que tenía 10 años). El crítico José Valdés Rodríguez escribió en “El Mundo”: “El trabajo realizado por Yavorsky merece las mejores y sinceras alabanzas. Poner en escena un auténtico ballet y preparar a los bailarines casi profesionales en solo cuatro meses – es un trabajo titánico, que es capaz de realizar solo un gran artista”. Por el éxito, Yavorskiy fue felicitado hasta por el director de la Metropolitan Opera de Nueva York – Alexander Sanin (…también ruso).

Foto: Alicia Martínez (Alonso) Escuela SPAM, años 1930.

El 26 de octubre de 1932 la escuela de Yavorsky estrenó el ballet La Bella Durmiente en versión completa aunque adaptada a las posibilidades técnicas de sus alumnos. El papel de princesa Aurora interpretaba la favorita del maestro – Delfina Pérez, y el solo de Pájaro Azul lo bailó Alicia Martínez (Alicia Alonso), ya con 11 años de edad. Esta función fue importante para el futuro del ballet cubano: la vieron los hermanos Alberto y Fernando Alonso, y se interesaron por los estudios de ballet. El mayor de los hermanos, Alberto, se apuntó a la escuela.

En el siguiente programa preparado con los alumnos y presentado en el Auditorium el 5 de noviembre de 1933, la crítica destacó la actuación de Alicia Martínez (Alonso) en el ballet “Circo”. La foto de Alicia en esta coreografía es una de las primeras fotografías de la futura estrella.

Foto: Alicia Martínez (Alonso) 1934 “Circo”

Poco después, en 1934 actuó entre los alumnos de Yavorsky Alberto Alonso cómo guerrero en Las Danzas Polovtsianas.

En 1935, Yavorsky recomendó al coronel Basil, que en ese momento dirigía Los Ballets Rusos de Montecarlo, a su alumna Delfina Pérez Gurri y un año después a Alberto Alonso. Así, dos de los alumnos cubanos de Yavorsky empezaron a trabajar con los Ballet Rusos de Montecarlo, donde estuvieron durante años. Alberto Alonso trabajó en la compañía de Coronel Basil durante 5 años, 1936-1941, esto le permitió adquirir muy buena preparación y experiencia para poder posteriormente encargarse de la dirección de la escuela de SPAM. El camino de los primeros cubanos en Los Ballets Rusos abrió puertas a los siguientes: Aníbal Navarro y Luis Trapagui (quien, siguiendo la tradición de la compañía se puso el  seudónimo ruso Igor Trofimov). Las mujeres de Alonso y Trapagui, también bailarinas de Original Ballet Ruso, Alexandra Denisova (cuyo nombre real fue Patricia Déniz) e Irina Lavrova (Varlen Tvidi) posteriormente también fueron profesoras de la escuela SPAM.

En 1937, Yavorsky presentó en La Habana El Lago de los Cisnes, donde el papel principal lo hizo Alicia Alonso. Después del estreno, la revista Carteles le otorgó a la bailarina el título de prima bailarina assoluta.

En 1939, Yavorsky abandonó la escuela SPAM y creo su propia compañía en la Habana hasta que en 1941 le invitaron a ser profesor en la recién creada escuela de ballet de Santiago de Cuba. Cuentan que por la Escuela de SPAM en la época de Yavorskiy pasaron más de 1.500 alumnos.

Foto: Nikolay Yavorskiy con los alumnos de la escuela SPAM, 1935

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Alicia Alonso, que había comenzado sus estudios en la Escuela de Ballet de la Sociedad Pro-Arte Musical en 1931, a partir de 1939 empezó formar parte de varias compañías de los Estados Unidos (American Ballet Caravan, antecedente del actual New York City Ballet, Ballet Theatre of New York (hoy American Ballet Theatre). Allí cimentó su fama como intérprete trabajando al lado de figuras de ballet ruso como Mijail Fokine, George Balanchine, Leonide Massine, Bronislava Nijinska, entre otros. Sus parejas eran múltiples, pero con los que más bailó en aquella época eran los bailarines rusos y sobre todo con Igor Youskevitch

Foto: Alicia Alonso_Igor Youskevitch.

También bailó durante ocho años con Azari Plisetsky, hermano de la legendaria Maya Plisetskaya.

Foto: Alicia Alonso y Azari Plisetsky en el Teatro Campos Elíseos de Paris.

La fama internacional le llegó el 2 de noviembre de 1943 en Nueva York, cuando (por la sustitución urgente de la estrella rusa Alicia Markova, quien no pudo bailar), Alicia Alonso mostró la perfección técnica unida a su gracia con su interpretación de “Giselle”.

Foto: Alicia Alonso e Igor Youskevich en Giselle.

Aunque muy unida al American Ballet Theatre, Alonso nunca olvidó Cuba y el 28 de octubre de 1948 fundó su propia compañía, el Ballet Alicia Alonso, luego Ballet Nacional de Cuba. Los problemas económicos asfixiaban la compañía por lo que tuvo que seguir bailando con el American Ballet Theatre y los Ballets Rusos de Montecarlo, hasta que “en eso llegó Fidel”.

Tras la revolución cubana Fidel Castro, se le ofreció recuperar la idea de crear el Ballet Nacional de Cuba como compañía estatal y popularizar la danza en el país, creándose así en 1959 el Ballet Nacional de Cuba. Gracias a Alicia Alonso y a la Revolución Cubana, el ballet dejó de ser algo propio de las élites, de quienes pudieran pagar una entrada, ahora el ballet era del pueblo.

Foto: AliciaAlonso e IgorYouskevitch.

Aunque la idea de hacer precios populares para el público en Cuba surgió bastante antes. Fue en la última gira del Original Ballet Ruso en mayo de 1946, cuando la compañía dio 3 espectáculos extra con precios populares en el “Estadium” de la Universidad. Tras el éxito de esta acción la consecuencia política directa fue la creación en 1946 del Departamento de Cultura de la Federación de estudiantes de Cuba que aportó muchísimo en la educación cultural de los cubanos y antes y después de la revolución.

Hablando de juegos de destino, no podemos dejar de citar otro acontecimiento singular. En una de las giras del Original Ballet Ruso del Coronel Basil por América Latina, en 1940, los problemas económicos debidos a la Segunda Guerra Mundial obligaron al empresario Sol Hurok (uno de los más famosos empresarios norteamericanos, también nacido en Rusia, Solomon Izrailevich Gurkov 1888-1974), a bajar los sueldos. Las protestas de los artistas le llevaron a anular las actuaciones programadas. El resultado fue que 115 personas de la compañía se quedaran sin trabajo y sin poder salir de Cuba. Para sobrevivir, en un cabaret de Habana (la casa anteriormente era la propiedad del Cónsul General de Rusia en la Habana Regino de Truffen), el coreógrafo ruso D. Lishin preparó un programa para la fiesta de Año Nuevo con el nombre “Congo-Pantera”, en cuyo argumento estaban las escenas de caza de panteras en los bosques tropicales de África. Este espectáculo tuvo tanto éxito que estuvo en cartel durante 3 meses seguidos. Así empezó la mundialmente famosa Tropicana.

En 1941 también llegó a La Habana Anna Leontieva, bailarina de Original Ballet Ruso de coronel Basil (hija de la bailarina del Mariinskiy Ballet y de los Ballet Rusos de Diaghilev, Evgenia Klemezkaya). En 1943 allí creo su propio Estudio y el Ballet de Anna Leontieva (en 1946 llegó también su madre) y conseguía tantos éxitos en la isla que, desde 1959, fue nombrada asesora de danza del Ministerio de Cultura de Cuba.

Igualmente, en 1941 volvió a Cuba Alberto Alonso, quien después de años de experiencia con el Ballet Ruso de Montecarlo se encargó de la dirección de la escuela de la SPAM, creada por Yavorsky. Todo esto hizo que la influencia de la escuela rusa de ballet hiciera de Cuba terreno abonado para el desarrollo de una escuela cubana de ballet, misión que llevaría adelante Alicia Alonso.

Nikolay Yavorsky murió en 1947 dejando tras de sí a una gran cantidad de bailarines cubanos y una escuela de ballet ruso adaptada al temperamento latino.

Foto: Alicia Alonso  e IgorYushkevich Ballet Coppelia 1940.

La historia de la influencia rusa en el ballet internacional y, especialmente, en el cubano, no acaba aquí. También llegó a través de la Unión Soviética, haciendo de los bailarines cubanos una combinación de estricta formación integral desde temprana edad, una exposición a un público muy particular y una promoción del arte comparable con la del deporte en otros países.

La Escuela Cubana de Ballet

Como ya hemos explicado, hasta la llegada del maestro ruso Nikolay Yavorsky no había indicios de un estilo cubano de ballet. Alicia Alonso menciona al respecto: “Con él [Yavorsky] comenzaron a estudiar ballet las personas que iniciarían luego el movimiento profesional de ballet en Cuba. Sin embargo, la Escuela de Pro-Arte no tenía como fin la preparación de verdaderos profesionales de la danza”. Pronto marcharon a continuar los estudios en los Estados Unidos, con los grandes profesores rusos que se habían radicado en Nueva York… “Para el surgimiento de la escuela cubana de ballet, para sus características futuras, fue un factor muy importante la formación que recibimos de esos profesores.”

Mucho se ha hablado de los antecedentes de la Escuela Cubana en lo que se refiere a su relación con escuelas precedentes y sobre ese particular Alicia Alonso nos da claras definiciones: “Yo tuve como profesores principales al italiano Enrico Zanfretta, representante de la antigua escuela italiana, de gran importancia en mi formación. Aquí puede verse un punto de contacto entre la antigua escuela italiana y la escuela cubana. También fue para mí una profesora esencial Alexandra Fedorova, ex bailarina formada fundamentalmente por Cecchetti en la escuela de San Petersburgo y que había sido estrella del Ballet Mariinsky. Aquí tenemos un importante contacto con la escuela rusa antigua (…)

En el proceso de formación de la escuela cubana estudiamos también de cerca la escuela soviética, cuando bailé en los principales teatros de la Unión Soviética entre 1957 y 1958. Visité las escuelas, compartí con profesores y bailarines, ofrecimos además clases de exhibición”.

Alonso fue la primera bailarina occidental en actuar en la Unión Soviética y la primera representante latinoamericana en el Ballet del Teatro Bolshoi de Moscú y el Kirov, en Leningrado (San Petersburgo), en 1957 y 1958, respectivamente.

Todos esos elementos estuvieron presentes en la creación, en 1950, de la Academia de Ballet Alicia Alonso, como parte de un proyecto de gran alcance artístico que se dirigía a la enseñanza del ballet en Cuba con total rigor profesional, quedando en manos de su marido, Fernando Alonso, quien para entonces había dejado de bailar, el trabajo de dirección docente desde donde se iría fraguando el sistema de enseñanza de la Escuela Cubana de Ballet que llega hasta nuestros días.

Estos son solo los pequeños apuntes de la historia del Ballet de Cuba. Se puede hablar mucho más, por ejemplo sobre Alexandra Fiodorova, León Fokin, Eugenia Klimetskaya, Igor Youskevitch, Azari Plisetsky… Será en otra ocasión.

* Más información en el importante trabajo realizado por Mikhail Rossiysky “La emigración rusa en Cuba” (Русское зарубежье на Кубе), fuente de muchos de los datos que aparecen en el presente artículo

Foto: Alicia Alonso y Maya Plisetskaya.

Escrito por Tatiana Solovieva.

Los pies de un bailarín de ballet – Dr Ricardo Casal Grau

Ballet Clásico de San Petersburgo de A. Batalov La Bella Durmiente.

Foto Angeles Figueira.

El bailarín de ballet  protagoniza una exigencia física completamente equiparable a la de cualquier deportista de élite.

El bailarín de ballet, independientemente de la disciplina que desarrolle dentro de éste, protagoniza una exigencia física completamente equiparable a la de cualquier deportista de élite, en ocasiones aún mayor.  Las estructuras del aparato musculoesquelético son exigidas y sometidas a una gran demanda.

El punto de contacto con el suelo, los pies, reciben las máximas presiones e impacto, en distintos puntos, tanto en los despegues, como las recepciones de salto, como durante los equilibrios.

Las zapatillas de punta, en contra de lo que pueda pensarse, no son una agresión adicional sino una protección. Son la manera menos agresiva de que un pie se arme sobre su punta para sostener todo el peso corporal.

Este conjunto de demandas y agresiones sobre el pie del bailarín, deriva en una serie de adaptaciones que vemos de forma casi constante en todos ellos.

En primer lugar, las hiperqueratosis (vulgarmente llamados callosidades), son la respuesta a la presión y el roce continuado sobre determinadas superficies de la piel. Hay algunas zonas especialmente características, como el lateral del primer dedo del pie, las articulaciones interfalángicas de los dedos, las almohadillas plantares, o el lateral del quinto dedo.

Estas llegan en ocasiones a crecer tanto, que el pie se deforma visualmente en gran medida.

Esto ocurre indistintamente en hombres y en mujeres, aunque los puntos de presión en los pies de las bailarinas que trabajan sobre la zapatilla de punta son muchas veces muy remarcados y muy característicos.

Igor Moiseyev Ballet La Jota Aragonesa. Foto de E. Masalkov

Ambos, hombres y mujeres, experimentan algunas dificultades con la estética de sus pies cuando los muestran, por supuesto, pero esto no deja de ser un “gaje del oficio”, equiparable a tantas otras deformidades características en las distintas disciplinas deportivas.

Otro aspecto de esta sobre demanda es cómo las características concretas de cada pie hacen que estas presiones y sus problemas subsecuentes, sean de mayor o menor envergadura.

Esto deriva en que hablemos de una simple adaptación del pie a la sobresolicitación, sin repercusión patológica, que puede producir alguna molestia sin más, hasta que hablemos de auténticas patologías que obligan en ocasiones a parar o abandonar la actividad.

 Foto de Ignacio Jurado

Dr. D. Ricardo Casal Grau

Unidades integrales  de  Miembro inferior y Miembro superior y Unidad integral de Raquis

Cirugía Artroscópica, endoscópica y tenoscopia
Cirugía Ortopédica y Traumatología

General, Deportiva y del Ballet

Igor Moiseyev es un ejemplo a seguir para los coreógrafos.

Entrevista con Leonid Milovanov, coreógrafo de Cosacos de Rusia

Hace poco estuvo de gira por España el Teatro Estatal de Danza Cosacos de Rusia y

en una cafetería de Madrid estuvimos hablando con su coreógrafo Leonid Milovanov sobre Igor Moiseyev y nos explicó por qué su labor artística fue tan importante:

Igor Moiseyev fue la primera persona que llevó el arte popular al marco de danza profesional y gracias a él, ahora la danza popular está al mismo nivel que la clásica y la moderna. Los coreógrafos hacemos los arreglos comprendiendo lo esencial de sus enseñanzas, buscando transmitir la esencia de los pueblos que representamos y añadiendo nuestra propia visión. ¡Qué Dios ayude a todos los coreógrafos a entender cómo trabajar con el folclore para que el fino hilo del carácter del pueblo quede visible!

Hay que entender que en un escenario no resulta interesante ver folclore en forma pura, para ello hay que adaptarlo; pensar en los pasos, el argumento, los personajes… Por ejemplo, el bailarín Kosogorov de la compañía de Moiseyev en su danza Kadril (una danza popular decimonónica) hacía un característico gesto con la mano y tras ello la danza envolvía… Nada más salir al escenario y hacer este gesto el público se llenaba de emoción y pensaba: ¡Qué bonito! ¡Qué modales, vaya espíritu! Y qué difícil hacerlo profesionalmente…

En efecto, no se trata de una tarea fácil ya que el academismo tiene que estar presente en cada movimiento. Importa cada detalle: levantar la pierna con un ángulo preciso, colocar exactamente el talón, estirar la punta y las rodillas… todo está por encima de las capacidades habituales de las personas, solo puede hacerlo un profesional. Además, yo siempre he defendido que es vital que cualquier bailarín profesional posea una muy buena base clásica. Si el bailarín tiene la postura perfecta, cómo pone atrás los hombros o cómo baja el tórax, enseguida hará que se vea que es profesional. Sin esto el baile carece de interés.

Moiseyev unió la escuela clásica con la danza folclórica y creó su propia escuela, recibiendo seguidamente un gran reconocimiento nacional e internacional. La selección de artistas para entrar en su compañía era durísima a no ser que se tuviera alguna virtud muy especial, como dar saltos muy altos, retenerse en el aire saltando o dar rápidos giros. Había que tener una “guinda”, el artista tenía que sorprender a Moiseyev. Todos sus artistas eran joyas y sorprendían con su personalidad. Los Cosacos no tienen tanta pretenciosidad.

Creó una escuela con un academismo, una perfección de los movimientos, y un sincronismo difícil de superar; todos levantan la cabeza igual, todos miran al mismo lado y mientras tanto el solista representa una individualidad.

Moiseyev es como una enciclopedia, un genio, es el comienzo de una escuela de coreógrafos y bailarines a los que enseñó cómo conseguir resultados y cómo trabajar con los artistas. Y por su gran profesionalidad y vocación es el ejemplo a seguir de todos y cada uno de ellos.

Entrevista con Leonid Milovanov, coreógrafo de Cosacos de Rusia con Tatiana Solovieva

Productora y representante oficial de la

Unión de Artistas de Rusia en España

El público de Toledo premió al Ballet de San Petersburgo por “La Bella Durmiente”

Premios Teatro de Rojas 2018. 

El pasado día 20 de septiembre el público de Toledo nos concedió el Premio al Mejor Espectáculo de Danza del Teatro de Rojas 2018. En esta ocasión, la obra premiada fue La Bella Durmiente del Ballet de San Petersburgo de Andrey Batalov y nos enorgullece que sea la tercera vez que lo recibimos, más aún, cuando es un premio que se decide por votación de los espectadores.

En el acto de entrega de premios, como productora en España del Ballet de San Petersburgo y representante oficial de la Unión Internacional de Artistas de Rusia, no podía dejar de expresar el agradecimiento a ese público.

Gracias al público de Toledo y a todo el equipo de cultura del Teatro de Rojas por darnos la posibilidad de traer aquí nuestros espectáculos. Tengo que resaltar que es un público que valora la historia, la cultura, la buena escuela, los buenos artistas… Y esto nos da muchos ánimos de seguir trabajando, hacer nuevas producciones y traer nuevos espectáculos.

Como anuncié en el acto de entrega de premios ante la audiencia del Teatro de Rojas, La próxima compañía que traeremos a España será el Ballet de Igor Moiseyev, la legendaria compañía que fue representante diplomática de la Unión Soviética. Siempre que la Unión Soviética abría relaciones diplomáticas con un país, el Ballet de Igor Moiseyev era la primera compañía que viajaba allí. A España vino por primera vez en 1966 y tiene concedida la Gran Cruz al Mérito Civil por su contribución a la cultura universal.

Igor Moiseyev, su fundador y maestro, una de las figuras más grandes del arte escénico ruso, nos dejó también palabras sabias que fueron aplaudidas por el público toledano:

 “Yo diferencio la Civilización y la Cultura; La Civilización es la riqueza que hay a nuestro alrededor y la Cultura es la riqueza interior. Si la Civilización empieza adelantar a la Cultura y se convierte en un objetivo en sí misma, el poder destructivo de la Civilización se hace más grande que su poder Constructivo”. 

Todos los que trabajamos en llevar a los escenarios los mejores productos artísticos queremos que la Cultura esté por encima de la Civilización intentando hacer lo mejor para que el público tenga esa riqueza.

Escrito por Tatiana Solovieva.

Productora y representante oficial de la

Unión de Artistas de Rusia en España

Igor Moiseyev: Recuerdo mi vida como una larga gira

Presentan Telecanal Cultura y Fondo de Rolán Bykov.

Traducido por Tatiana Solovieva

Hay que tener en cuenta que estoy en mi novena década. Y que no pase el error cuando una persona se va y la gente mira atrás y piensa: ¿Por qué no le hemos grabado antes? Mientras pueda seguir haciéndolo, he de ensayar, porque a mi edad cada hora es muy valiosa.

ENSAYOS:

“Chicos, es una regla sencilla, debéis prestar atención para que antes de realizar el movimiento estéis en una posición óptima, porque si no lo hacéis siempre llegaréis tarde. Si estáis en plié, con las rodillas flexionadas, solo os queda levantar y estirar la pierna. Pero cuando tenéis las piernas estiradas, os tiene que dar tiempo a flexionarlas, elevarlas y estirarlas, es decir, hacer un paso más… ¡Más altas las rodillas! ¡Más alto ballonné!.. Así.”

“Aunque no seáis matemáticos tenéis que poner el pie a tiempo. ¡Hay que pensar!

Lo que peor se les da a los bailarines es pensar. Con todo lo demás, como la digestión, por ejemplo, es fácil.” (risas)

ESPAÑA:

La Jota de Aragón 1966

Por las tres danzas españolas, La Jota aragonesa, La Balada española y el Tango español,  recibí la condecoración del Rey de España.

Mira como cambian de las líneas al círculo, la orgánica de los cambios es el arte de mayor altura. Y que parezca fácil y ligero. Que parezca que se hace solo, como parte de su propia Naturaleza.

¿PARA QUÉ VIVO?

La principal pregunta de la humanidad es: “¿Para qué vivo?”. Sin embargo conocemos a muchísimas personas que jamás se lo han preguntado. Pero el folclore respondió de lleno con una sencilla frase popular: “La persona no vive para sí misma”.

¿CÓMO NACEN LOS CLÁSICOS?

Yo siempre miro mis producciones con ojos ajenos. Hago el borrador de la coreografía y la dejo de ver un par de semanas para no estar inmerso dentro de ese material y la olvido. Después la vuelvo a ver como si fuera la primera vez. Y la veo con autocrítica. No cómo esas personas que sostienen “lo he hecho yo y no se puede cambiar nada”.

Una obra se vuelve clásica cuando no hay nada que se pueda criticar.

Tenemos coreografías hechas hace 60 años y siguen sorprendiendo.

“Verano” danza rusa, 1952.

“La danza china con las cintas”, 1953.

“Partisanos”, 1952.

¿EL SIGLO XX TRAJO MÁS COSAS BUENAS O MALAS?

Creo que, en toda la historia de la humanidad, es imposible concebir un siglo más complejo que el siglo XX. Es un siglo de guerras continuas, problemas humanos sin límites, constantes problemas del pensamiento, desde el ateísmo total hasta la superstición, desde el poder de intelecto hasta el poder de la barbarie y la mala educación.

Resulta que la cuestión es que una buena persona es capaz de sacar algo bueno de lo malo. La mala persona hasta de lo bueno puede hacer una cochinada.

¿Cómo hay que reaccionar…? Sabemos que la gente culta hasta en los campos de concentración intentaba crear universidades, intercambiar conocimientos. Y al revés, los delincuentes maltrataban a otros solo porque eran cultos.  Así que creo que una buena persona crece con cualquier adversidad, y cuanto mas horrorosas son las adversidades, más les acercan a los mejores valores.

CULTURA Y CIVILIZACIÓN

Diferencio mucho la cultura y civilización. La cultura forma parte de la riqueza interior de la persona, la civilización es la riqueza del mundo exterior, como aviones, bombas, átomos, tecnología… Cultura es cuando el alma de la persona crece tanto que su diapasón espiritual es mucho más ancho y alto que el de una persona corriente.

La civilización se ha extendido tanto que ya no podemos abarcarla. Lo que da más miedo es cuando la civilización adelanta a la cultura. Cuando la civilización se desarrolla bajo la cultura hay un equilibrio que ayuda al desarrollo de la perfección. Recuerden el siguiente dicho popular: “Un día, un chico encontró una ametralladora en su desván y a partir de este momento en el pueblo no queda nadie vivo”.

Si la civilización empieza adelantar la cultura y se convierte en un objetivo en sí misma, el poder destructivo de la civilización se hace más grande que su poder constructivo.

¿QUE SUPONE CUANDO DICE: “GENTE CULTA”?

Riqueza interior.

El mundo se divide en dos partes: unos reciben más de lo que dan y los otros dan más de lo que reciben. Hay pocos de los segundos. Considero que esto es precisamente la frontera que divide a los grandes intelectuales y a las personas que vive con poca cultura interior.

¿ERAN CULTOS A PRINCIPIOS DEL SIGLO O EN LA UNIÓN SOVIÉTICA?

Muchos hablan arrugando la frente ante las preguntas que son difíciles de contestar, que la humanidad todavía no ha contestado. Goethe decía que la humanidad, en todos los ámbitos de la vida, alcanzará alturas impensables, pero existe uno en el que no se puede añadir nada, la moral del Cristianismo: amar al prójimo como a ti mismo. No se puede decir nada mejor.

Creo que si la vida va sola y no haces nada es aburrida, como ir en un tranvía sin saber a dónde te lleva. Hay que dirigir la propia vida hacia donde quieres que vaya. No a donde te apetece, sino a donde quieres. Hay mucha diferencia. Hay que ir donde realmente quieras.

Traducido por Tatiana Solovieva.

Elena Shcherbakova, la directora del Ballet de Igor Moiseyev

Hace unas semanas estuve hablando en una cafetería de Moscú con Elena Shcherbakova, la directora del Ballet de Igor Moiseyev.

El pasado 1 de junio se han cumplido 50 años desde que llegué a la compañía tras terminar mis estudios en la escuela del ballet Bolshoi e Igor Moiseyev me formó  “por trocitos”.

Pues primero te educan los padres y después entras en el mundo grande con mucho miedo porque todavía eres un niño. En esa época con 16 años de edad éramos muy niños, diferentes a los actuales pues ahora tienen otros valores. A nosotros no nos importaba lo material, nos importaba ser buenos profesionales, y nos preocupábamos por nuestros amigos, estando con ellos no solo en los buenos momentos, sino también en los malos. Desde esa época han cambiado muchas cosas a peor. Y en el arte pasó lo mismo.

No hay que olvidar que la compañía fue creada en el terrible 1937. Siempre que se cambia el poder da miedo: pasan cosas positivas y también negativas y no debemos olvidar lo positivo. Justo en esta época se crearon las mejores compañías como el Conjunto del Ejercito “Bandera Roja”,  el coro Piatnitskiy se hizo profesional,  se crearon la Orquesta de Ósipov,  el Coro de Sveshnikov…

Todos éramos diferentes, pero estábamos juntos porque todos residíamos en el mismo edificio, la Sala Tchaikovsky. Era un edificio muy bonito, que estaba siendo construido para Meyerhold.  No tenía un foso de orquesta porque Meyerhold bajaba del escenario al público en sus actuaciones. Finalmente, gracias a Igor Moiseyev el teatro se destinó a nuestra compañía.

Todas las obras que el Ballet de Igor Moiseyev estrenaba eran representadas en este escenario. Sin embargo, para nosotros es mas cómodo trabajar en un teatro con foso de orquesta y telares ya que aleja al público del escenario y se logra disimular muchos defectos. Por eso todos los artistas de la compañía consideran las actuaciones en la Sala Tchaikovsky las más exigentes. Como el público ve tan de cerca de los artistas yo siempre estoy muy pendiente del maquillaje de los artistas ya que debe intentar minimizar los defectos y mantener una estética natural, no puede ser un maquillaje exagerado. Al fin y al cabo, en los pueblos no se utilizaba nada a parte de remolacha y nuestros artistas son todos jóvenes y guapos a si que tampoco necesitan colorearse excesivamente las caras.

Nosotros mantenemos la disciplina estricta que creó Igor Moiseyev desde el principio y me sentí muy contenta cuando hace poco Yury Grigorovich destacó que hemos logrado mantenerla. Yo considero que los dos  coreógrafos más importantes de la URSS son, en el ballet clásico, Yuri Grigorovich e Igor Moiseyev en la danza popular escénica (un género nuevo en esa época).

Moiseyev también hizo ballets clásicos; pocos saben que él llevó a su amigo Khachaturián a Italia y le dio idea de componer la música para el Ballet Espartaco. La coreografía la tenía que hacer Igor Moiseyev y cuando la música ya estaba hecha, la duración del ballet era de más de cuatro horas. Khachaturián no le permitió hacer ninguna reducción, discutieron y acabaron separándose. Al final el Ballet Espartaco se estrenó con la coreografía de Yuriy Grigorovich, pero Moiseyev decía que lo habría hecho de una manera diferente.

Escrito por Tatiana Solovieva.

compositor El Lago de los Cisnes

¿Cómo nació el ballet El Lago de los Cisnes?

Chaikovskiy compuso El Lago de los Cisnes

En 1877, en el Teatro Bolshoi de Moscú fue representado por primera vez este ballet que hoy en día es mundialmente conocido. La idea de crear El Lago de los Cisnes pertenecía a la dirección de los Teatros Imperiales de Moscú. El libreto lo prepararon V. Bergichev (dramaturgo y gerente de los Teatros Imperiales) y V. Helzer (bailarín y profesor). Vasiliy Bergichev invitó a P. Tchaikovskiy a componer la música. Chaikovskiy la compuso para El Lago de los Cisnes en 1875-1876.

La base del argumento no está muy clara, pero sus huellas pueden seguirse desde una antigua leyenda alemana, hasta obras posteriores como el cuento del escritor alemán Johann Musäus “El velo robado”, “Ondina” de Friedrich Fouqué en traducción al ruso de V. Zhukovskiy, “Metamorfosis” de Ovidio, cuentos de los Hermanos Grimm o la ópera de Daniel Auber “El lago de las hadas”.

Antes de recibir el encargo de la Dirección de los Teatros Imperiales, en 1871 Tchaikovskiy había compuesto un pequeño ballet para los hijos de sus familiares titulado “El lago de los cisnes”.

Tchaikovskiy quería huir de “lo que era habitual en los ballets”.

Tchaikovskiy a menudo componía la música por encargo. Aceptó componer este ballet “por un lado por el dinero, pero por otro lado porque hace tiempo quería probarse en este género” (escribió Tchaikovskiy a Rimskiy-Korsakov en septiembre de 1875). Para ello, utilizó parcialmente su partitura de la ópera Ondina que el mismo destruyó. Tchaikovskiy utilizó para la música del ballet ritmos cómodos para bailar, pero en el lugar de las típicas melodías sencillas que se utilizaban anteriormente para el ballet, llenó la partitura de sinfonismo, melodías amplias llenas de lirismo y formas más poéticas. Lo que quería era huir de “lo que era habitual en los ballets”.

Las primeras 2 versiones se consideran fallidas. Solo la tercera, que rompió con los cánones del ballet considerado académico, consiguió pasar a la fama. Pero lamentablemente, Tchaikovskiy no vivió hasta ver el éxito de su obra.

La primera versión fue estrenada en el Teatro Bolshoi de Moscú el 20 de febrero 1877, con la coreografía de V. Reizinger (coreógrafo checo que trabajaba en los Teatros Imperiales de Moscú desde 1871), pero tuvo muy mala crítica. Además, estaban las curiosas historias de las divas: la prima bailarina del Bolshoi, Anna Sobeschanskaya, fue elegida como solista principal, pero discutió con la dirección y en su lugar tuvieron que proponer a otra bailarina, Polina Karpakova. La razón de la discusión fue que Tchaikovskiy no compuso para ella nada de música en el III Acto como solista y bailaría solo papel de una de las novias. Sobeschanskaya se fue a San Petersburgo y pidió al conocido coreógrafo Marius Petipá (de origen francés, pero que desarrollo casi toda su obra en Rusia) preparar para ella la coreografía de un solo con la música de Minkus.

Castillo de los cisnes lo mandó a construir el rey Luis II de Baviera en 1869, Neuschwanstein

Tchaikovskiy se negó a introducir fragmentos de otro compositor.

Tchaikovskiy se negó rotundamente a introducir en su partitura fragmentos de otro compositor y le compuso para la coreografía ya preparada una nueva música adaptada a la misma. A la bailarina le gustó tanto la nueva música, que le pidió componer una variación más. Lo más curioso es que ella consideraba esta música como si fuera de su “propiedad”, por eso en las funciones donde bailaba Karpakova estas danzas no se interpretaban.

Posteriormente especialmente para Polina Karpakova, Chaikovskiy compuso la danza rusa. Más tarde, para Sobeschanskaya, Tchaikovskiy compuso la música para el paso a dos de Sigfrido y Odile (el famoso paso a dos del cisne negro del III Acto). Solo después de esto Tchaikovskiy y la prima bailarina hicieron las paces definitivamente. Al final, las dos bailarinas principales se turnaban, pero en los fragmentos de solos cada una tenía los suyos y la orquesta tenía que estar atenta para escoger las partituras adecuadas.

A Tchaikovskiy no le gustó nada el espectáculo. Él decía: “Pura porquería, no puedo pensar en esto sin sentir vergüenza”. Criticaba la ausencia de imaginación creativa en la coreografía, un decorado poco lujoso comparado con las producciones de las óperas, la dirección de orquesta era propia de un músico que nunca hubiera tenido contacto con una partitura complicada… Después de 27 representaciones del Lago de los Cisnes, el espectáculo fue quitado del repertorio.

La segunda versión del ballet fue estrenada en 1882, parcialmente redactada por Yosef Hansen (coreógrafo belga), y tampoco tuvo éxito.

La coreografía para los Cisnes Blancos de Lev Ivanov lleva el espectáculo al triunfo

El 6 de noviembre (25 de octubre) de 1893, fallecía Piotr Ilich Tchaikovskiy. Como homenaje al gran compositor ruso, en San Petersburgo decidieron poner en escena las mejores obras de su legado. El ya citado Petipá, que conocía la mala suerte que tuvo El Lago de los Cisnes en Moscú, se negó rotundamente a participar en la restauración de este ballet y la coreografía fue encargada a Lev Ivanov.

Ivanov quitó lo típico y desgastado de las tradiciones de ballet de Moscú, cómo pantomima, exceso de las danzas de carácter, reformó las posiciones de pies y brazos, quitó las alas postizas a las bailarinas e hizo que los movimientos de los brazos fueran parecidos al movimiento de las alas, dando a la obra una estética romántica, que era lo que estaba a la vanguardia de la cultura de aquel momento histórico.

Así, en 1894, por primera vez vio el escenario el cuadro de los cisnes blancos (II Acto) con la coreografía de Lev Ivanov, y es a personalmente a quien El Lago de los Cisnes debe la fama, llegando hasta la actualidad esta coreografía como la más famosa de todo el ballet clásico.

El gran éxito llegó con Marius Petipá y Lev Ivanov.

El gran éxito llegó en el estreno de 15 de enero de 1895 en el Mariinskiy Teatro de San Petersburgo. Para ese memorable estreno, el coreógrafo Marius Petipá reformó el libreto y la coreografía del I y III Acto (menos las danzas napolitana y húngara). Lev Ivanov hizo la coreografía del II y IV Acto, y las danzas napolitana y húngara del III Acto. Así, la versión de Petipá – Ivanov se convirtió en la clásica, siendo la base de la mayoría de las producciones posteriores.

Posteriormente, a lo largo del siglo XX y hasta el día de hoy, han aparecido muchísimas versiones, con finales positivos o trágicos, clásicas, neoclásicas, modernas, películas y dibujos animados, ballets acrobáticos o sobre hielo… Sin duda, como los grandes clásicos de la cultura universal, El Lago de los Cisnes seguirá siendo en el futuro fuente inagotable de belleza.

Escrito por Tatiana Solovieva.

La Escuela del Ballet Ruso: el camino a la excelencia

A menudo me preguntan ¿por qué la escuela rusa es tan importante?.

Hablaré un poco sobre la historia de ballet en Rusia, de todas forma sobre el ballet ruso en el Siglo XX habrá que escribir otro artículo y muchísimo más extenso.

Rusia sigue siendo un centro de la cultura mundial de la danza. No solo por la cantidad de obras en el repertorio o por la escuela, que se considera la mejor del mundo, sino por la profundidad de las obras.  En el ballet, los espectáculos rusos no son gimnasia o deporte, es arte que respeta las tradiciones, escuela, profesores,…

Artistas que han conseguido superar lo conocido en su época. Aprenden a cada paso y siguen adelante pero siempre con un gran respeto al Arte. Como todo en el mundo, en diferentes países aparecen fenómenos parecidos casi al mismo tiempo (alguna década de diferencia es insignificante para la historia).

 

El ballet tenía como fin entretener principalmente a los aristócratas.

Durante centenares de años, el ballet tenía como fin entretener principalmente a los aristócratas.  En sus comienzos, el ballet, como forma de arte teatral, servía de complemento a la opera, los bailarines actuaban con máscara y a menudo sin que su presencia tuviera relación con el desarrollo del argumento. En el siglo XVII, las danzas se introducían también en las representaciones teatrales (por ejemplo en las obras de Moliere).

El ballet, como especialidad de la danza, aparece en la Francia de Luis XIV (con influencia italiana y española). El nombre del creador de la escuela es Jean-Georges Noverre (1727-1810), por eso la terminología de ballet es francesa. Jean-Georges Noverre fue el primero en hacer un ballet con argumento, como una obra entera e independiente, “Jason y Medea”, con música  Jean-Joseph Rodolphe (1763, Stuttgart).

En muchas óperas de esta época vemos un pequeño ballet cómo un cuadro insertado en la obra. Un ejemplo es la ópera “Orfeo y Eurídice“, del compositor alemán Ch. W. Gluck, que fue estrenada en Viena en 1762. En varias operas de Mozart: Idomeneo 1781, Las Bodas de Fígaro, 1786, Don Juan 1787.

https://es.wikipedia.org/wiki/Ópera-ballet

Las primeras representaciones de ballet en San Petersburgo aparecieron en la corte del zar Alexis I de Rusia el 17 de febrero de 1672 con el espectáculo “Orfeo”. En la época de Pedro I el Grande, en Rusia se promulgó una ley, según la cual las danzas tenían que formar parte de la educación aristocrática y los jóvenes de las clases nobles obligatoriamente tenían que estudiar danza.

En 1731, fue abierta en San Petersburgo la primera escuela para preparar cadetes militares, donde estudiaban niños de las familias de alta cuna a partir de 5-6 años de edad y durante 15 años. Los cadetes tenían que aprender las reglas de un comportamiento refinado propio de los sectores aristocráticos, por eso era obligatorio estudiar las bellas artes, la música y la danza.

En 1734  fue invitado cómo profesor de danza Jean Baptice Landé (1697 Bordeux -1748 San Petersburgo). Su primer espectáculo de danza en 1736 fue divertimento en la ópera de Francesco Araya “La Fuerza del amor y odio” (coreografía de Foccano). Las actuaciones de cadetes tenían éxito, pero al terminar la escuela ellos abandonaban los estudios de danza y se dedicaban a los asuntos del Estado.

 

Landé solicitó a los zares la creación de una escuela de ballet.

En 1738 Landé solicitó a los zares la creación de una escuela de ballet para poder preparar a los bailarines profesionales.  Así apareció la Escuela de su Majestad Imperial, que posteriormente se convirtió en la Escuela Imperial de Teatro, actualmente es la Academia de Ballet Ruso “Vaganova”.  La escuela estaba situada en el Viejo Palacio de Invierno, donde en el siglo XVII fue construido el Teatro Hermitage. Sus alumnos, los primeros artistas de ballet ruso, posteriormente se quedaban como profesores.

En 1742 los alumnos de Lande participaban en los actos de coronación de Isabel I de Rusia, con dos ballets: “La manzana de oro en el festín de dioses y el juicio sobre Paris” y “La alegría de los pueblos sobre la aparición de Astrea en el horizonte de Rusia y restauración de la Edad Dorada”.

Después de la llegada a Rusia de la princesa Sophie Friederike Auguste Anhalt-Zerbst,  futura Emperatriz Catalina II la Grande” en 1744, Landé se convirtió en su profesor de danza. La importancia que le daba la Corona rusa a las artes, y especialmente los espectáculos para los Teatros Imperiales, Mariinskiy en San Petersburgo y Bolshoi en Moscú, han tenido fantásticos resultados. Una multitud de grandiosos espectáculos en su repertorio, grandes compositores, coreógrafos, diseñadores, profesores, artistas…

En las óperas, el ballet seguiría existiendo con su función auxiliar, pero cada vez con más importancia en la trama. En muchas óperas las escenas de ballet se convirtieron en las obras que en la actualidad tienen vida independiente.

 

Los mejores actos de ballet de las óperas:

  • Mijail Glinka: “Iván Susanin” (o “La Vida por el Zar”) – Un acto de Baile Polaco. En 1836 estrenada en San Peterburgo.
  • Mijail Glinka “Ruslán y Liudmila” – un acto de danzas orientales. Estrenada en 1842 en San Petersburgo.
  • Modest Musorgskiy “Jovánschina“, la danza de las persas 1886.
  • Alexander Borodín “Príncipe Igor” – con el acto de ballet “Las danzas polovtsianas”. Borodín empezó a componer esta ópera en 1869, pero su estreno fue en 1890 después de la muerte del compositor.
  • Charles Gounod, en la opera Fausto, incluye como acto de ballet “La noche de Walpurgis”.

La Noche de Walpurgis. Ballet Imperial Ruso. Música Charles Gounod, coreografía Leonid Lavrovskiy

Las Danzas Polovtsianas. Ballet Imperial Ruso. Música Alexander Borodin, Coreografía Kasyan Goleyzovskiy

En 1859 se estrenó en Paris la ópera Fausto, pero la escena de ballet “La Noche de Walpurgis” no fue añadida hasta 1869. En Rusia este ballet se interpreta con la coreografía de Leonid Lavrovskiy. En el siglo XIX,  los mejores espectáculos de danza se creaban en Rusia, la Corona dedicaba muchísimo dinero a las producciones. Los más importantes bailarines y coreógrafos de la época buscaban contratos en Rusia.

 

Marius Petipa decía:  “El Ballet es el arte serio, en él debería prevaleces plástica y belleza”

Por ejemplo, M. Petipa trabajó en Rusia durante 60 años. Marius Petipá creo más de 60 ballets, de los cuales los más importantes son: su primer ballet “La hija del Faraón” (San Petersburgo, 1862), “Don Quijote” (Moscú, 1869), “La Bayadera” (San Petersburgo, 1877), “La Bella Durmiente“ (San Petersburgo, 1890), El Lago de los Cisnes (San Petersburgo, 1895,  junto  con Lev Ivanov), Raimonda (San Petersburgo, 1898). Marius Petipa decía:  “El Ballet es el arte serio, en él debería prevaleces plástica y belleza, y no todo tipo de saltos, giros sin sentido y elevaciones de piernas por encima de la cabeza… Así el ballet cae, sin duda, cae”.

Los ballets de Piotr Iliich Chaikovskiy (1840-1893) abrieron una nueva época en el ballet mundial. El lago de los Cisnes (1877), La Bella Durmiente (1890) y El cascanueces (1892), que hasta el día de hoy son los ballets más queridos y más representados en todo el mundo.

La riqueza cultural rusa fue presentada en Europa por uno de los más grandes empresarios teatrales en todos los tiempos: Serguey Diaguilev. Primero con las exposiciones de arte, después con la ópera,  a partir de 1909 con las temporadas de los Ballets Rusos en Paris y después en los más importantes escenarios europeos y americanos.

Cuando después del éxito de la ópera rusa en Paris, teniendo ya el contrato para el año siguiente, Diáguilev anunció al director de la ópera de París que pensaba traer ballets en la siguiente temporada, el director francés le anuló el contrato diciendo que el ballet no era comercial. Diaguilev alquiló otro teatro en Paris, el Teatro Chatelet, hizo reformas para que tuviera el lujo necesario para los espectadores, que además debería corresponder a la estética rusa…

 

Diaguilev reunió a los mejores creadores, artistas… para llevar adelante sus ideas artísticas.

El siglo XX debe mucho, por no decir todo a Diaguilev. El reunió a los mejores creadores, artistas, nobleza, patrocinadores de todas partes para llevar adelante sus ideas artísticas sobre cómo tenía que desarrollarse el ballet y el arte en general. El revolucionó el arte en el primer cuarto de siglo XX, impulsó muchos proyectos culturales que directa o indirectamente salían de las ideas de Diagulev.

Como dato curioso, en esta época muchos bailarines ingleses cambiaban sus nombres por nombres rusos (Anton Dolin – Patrick Healey-Kay, Alisia Markova – Lilian Alice Marks y Lidia Sokolova – Hilda Munnings)

Recibía muchas críticas de los puristas clásicos, pero conseguía triunfos en los más importantes teatros del mundo. Si no fuera por los artistas rusos de Diaguilev, posiblemente no existirían ni el ballet de Monte Carlo, ni el de Paris, ni el de Nueva York, ni el de Cuba………. Hasta La Tropicana de Cuba surgió porque en las fechas del año nuevo los artistas de los Ballets Rusos de Diaguilev estaban en Cuba y crearon un espectáculo festivo.

Como ejemplo, en Granada en la actualidad, la Compañía Nacional de Danza estrena El Sombrero de tres picos (decorado lo hizo Picasso). Es un ballet que no existiría si no fuera por Sergey Diaguilev. Por los problemas de Revolución Rusa y la Primera Guerra Mundial, tras  su gira por América, la compañía de Ballets Rusos de Diaguilev llega a Cádiz, actúa a Madrid, donde tiene muchísimo éxito (1916-1918). El rey Alfonso XIII valora la amistad con Diaguilev, personalmente le encuentra actuaciones en el norte de España… Diaguilev decide hacer una obra con temas de España.

 

Diaguilev trabajó con Manuel de Falla.

Trabajó encima de Manuel de Falla para que hiciera la música necesaria para un buen ballet, recortaba y ampliaba partes musicales… y buscaba personalmente a los bailarines. El primer bailarín masculino, Félix Fernández, posteriormente se fue de gira con el Ballet Ruso a Londres (22.07.1919 estreno en el Teatro Alhambra de Londres), pero a la bailarina española los padres no le permitieron salir de España.

Gracias a Sergey Diaguilev el camino del ballet en el siglo XX cambió su rumbo

Escrito por Tatiana Solovieva.

La música de El Lago de los Cisnes

Las partituras fueron fundamentales para materializar esta obra.

El Lago de los Cisnes es una obra de ballet dividida en cuatro actos. Fue compuesta entre 1875 y 1876 por Piotr Tchaikovsky, convirtiéndose en una obra maestra del ballet clásico que ha sido representada universalmente por numerosas compañías de danza.

Su argumento trata sobre la historia de amor de la princesa Odette y del príncipe Sigfrido en el típico ambiente de mitos y leyendas tan propio del Romanticismo. Este tipo de obras románticas llenas de simbolismo dominaron las corrientes artísticas durante el siglo XIX.

Sin embargo, al principio no tuvo mucho éxito y las primeras representaciones coreográficas no fueron del gusto del público y la crítica. Posteriormente, de la mano de Lev Ivanov y Marius Petipá, la pieza musical original sufrió modificaciones para poder adaptarla a una coreografía de ballet que se representaría en San Petersburgo. Es entonces cuando la obra consiguió tal éxito que la ha llevado a ser uno de los ballets más representadas en todo el mundo, siendo considerada una de las mejores obras de ballet de todos los tiempos.

 

El autor de El Lago de los Cisnes: Piotr I. Tchaikovsky

El autor de esta obra maestra es Piotr Ilich Tchaikovsky, compositor de música sinfónica de origen ruso. Poseía una personalidad muy compleja que empapaba todas sus creaciones, lo que hacía que su obra estuviera marcada por un estilo muy personal y profundamente expresivo.

En el año 1875, Vladimir Bergichev (director de los Teatros Imperiales de Moscú), pidió a Tchaikovsky componer la música para este ballet. A pesar de ser su primera creación en este estilo musical, Tchaikovskiy compuso esta magnífica obra por la que ha sido reconocido universalmente. Posteriormente creó otros ballets que tuvieron también un gran éxito como “La Bella Durmiente” o “El Cascanueces”, obras que alcanzaron gran popularidad y han llegado a los teatros más importantes del mundo, representadas por las mejores compañías del ballet clásico.

La orquestación de El Lago de los Cisnes es la típica de finales del siglo XIX. Entre los instrumentos de cuerdas destacan los violines, violas, violonchelos, contrabajos y arpa. En viento se utilizan flautas, oboes, fagots, clarinetes, flautín, trompas, trompetas, trombones y tuba. La percusión se consigue con timbales, caja, platillos, bombo, triángulo, pandereta, castañuelas y glockenspiel.

 

Estructura de la obra El lago de los Cisnes

Esta magnífica música de ballet clásico nos traslada a una atmósfera típica del Romanticismo, llena de magia, brumas y lugares de ensueño, todo representado con una espectacular coreografía. La princesa Odette es víctima de un hechizo que la convierte en cisne, y solo durante la noche puede adoptar su forma humana. La única manera de acabar con el hechizo es el juramento de amor eterno. El príncipe Sigfrido está dispuesto a romper el hechizo, pero tendrá que lidiar con el malvado brujo Von Rothbart que intentará impedirlo.

La obra es extensa, dividida en cuatro actos:

Acto I:

En el jardín del palacio, el Príncipe Sigfrido celebra su 21º cumpleaños. Su madre le recuerda que en el próximo Baile deberá elegir a su futura esposa.

Acto II:

En un bosque cercano a la orilla de un misterioso lago, a la pálida luz de la Luna se hayan las jóvenes-cisnes, víctimas del sortilegio del brujo Rothbart: de día cisnes de noche humanas. Hasta allí llega Sigfrido. La princesa Odette le explica que el sortilegio podrá romperlo solo aquel que le jure un amor verdadero. Sigfrido jura a Odette amor eterno y le invita al baile que se celebrará en su palacio al día siguiente.

Acto III:

Se celebra el gran baile anunciado. Entre los invitados de diferentes países están las novias de las cuales Sigfrido podría elegir a su futura esposa. Repentinamente, llega un caballero desconocido que en realidad es el brujo Rothbart y su hija Odile. Sigfrido cae en la trampa y, sin dudar, la escoge por esposa. El brujo triunfa. El juramento ya no puede salvar a Odette y sus amigas. Al aparecer la figura dolorida de Odette, la verdadera, Sigfrido descubre el engaño y, desesperado, se dirige hacia el lago.

 Acto IV:

De nuevo el bosque, el lago y la noche. Los cisnes se entregan a una danza melancólica mientras esperan a Odette, que aparece llorando y les cuenta la traición de Sigfrido. Llega Sigfrido y suplica el perdón de Odette. Ante la fuerza del amor, la magia de Rothbart desaparece y Odette y Sigfrido, con alegría, reciben los primeros rayos del sol.

Conclusión:

El final de la obra puede variar entre unas representaciones y otras dependiendo de la versión y de la compañía que la represente. Existen finales alternativos, como por ejemplo, con el triunfo de Rothbart, también existe la alternativa de la muerte del mago y del triunfo de la pareja.

Lo cierto es que, sea cual sea el final de la obra, El Lago de los Cisnes es una creación magistral y una de las más grandes joyas artísticas de la Rusia Imperial, que sigue siendo representada hasta nuestros días por las mejores compañías de danza de todo el mundo.

Escrito por Tatiana Solovieva.

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