El Cascanueces o la magia de la infancia

Escrito por Tatiana Solovieva.

Diseños Muñecos Konstantin Korovin para Bolshoi 1919

El Cascanueces de Piotr Tchaikovsky es la obra más navideña del ballet clásico universal. El mago Drosselmeyer en la fiesta de Navidad hace posible que los sueños de Masha se cumplan: los juguetes cobran vida, el Cascanueces se convierte en un bello príncipe y juntos, tras enfrentarse a los malvados ratones, viajan por las tierras nevadas al Palacio Mágico.

Es una obra basada en un cuento, sin edad recomendada y es bien recibida por todos los públicos. Un espectáculo al que vale la pena acudir toda la familia. Si como decía Rousseau “Lo que uno ama en la infancia se queda en el corazón para siempre”, los niños seguramente se enamorarán de él y los adultos recordarán sus sueños infantiles.

Creo que ningún otro espectáculo de ballet tiene tantas versiones cómo El Cascanueces. Hasta los nombres de la protagonista son múltiples: Masha, Marie, Clara… Hay versiones donde los protagonistas son los actores de la fiesta en el Palacio Mágico, o también donde ellos son espectadores que ven al Hada Dragée (Azúcar)y el Príncipe Coqueluche, entre los ratones (o, más a menudo, ratas) hemos visto como líder al Rey de los Ratones y también a la Reina de los Ratones, y donde el Palacio Mágico podría ser lugar de muchos dulces. Las coreografías también son muy diferentes. Por ejemplo, solo por los teatros de la Gran Vía de Madrid, nuestra productora ha traído los siguientes:

  • Ballet Imperial Ruso, coreografía de Gediminas Taranda
  • Ballet de San Petersburgo, coreografía de Andrey Batalov
  • Ballet Estatal de San Petersburgo Leonid Yakobsón, coreografía Yury Petukhov
  • Ballet Estatal Clásico de Moscú, coreografía de N. Kasatkina y V. Vasiliov
  • Ballet Estatal Tchaikovskiy de Perm, coreografía V. Vainonen
  • Moscow City Ballet, coreografía Smirnov-Golovanov
  • Kiev Modern Ballet, coreografía Radu Poklitaru

El próximo 23 de diciembre, en el madrileño Teatro Lope de Vega, podremos ver la nueva versión del Ballet de San Petersburgo de Andrey Batalov, con grandes solistas internacionales en el papel del Cascanueces-Príncipe a Mikhai Martynyuk (fue solista principal del Ballet del Kremlin, Artista de Honor de Rusia), Cristina Terentieva en el papel de Masha, y Sergey Iliin en el papel del mago Drosselmeyer, y, cómo siempre, con la participación de los talentosos alumnos madrileños de la Escuela de Ballet Ruso Nazarenco de Madrid y del Centro de Danza María Larios de Coslada. Además, por primera vez, van a participar las gimnastas del Club Rítmica Torrijos interpretando la coreografía de los Enanitos.

El Cascanueces 1892 Mariinskiy Ballet

¿Qué sabemos de la historia de este gran clásico?

Posiblemente el famoso ballet ruso El Cascanueces no habría visto la luz si no fuera por el director de los Teatros Imperiales, Ivan Vsevolozhsky. Aristócrata y descendiente de una antigua familia de Vsevolozhsky-Rurikovich antes de ocupar este puesto honorífico en 1881, recibió una brillante educación en la Universidad de San Petersburgo y sirvió durante varios años como funcionario en tareas especiales en la Embajada rusa en París. Fue en Francia donde “sacó” la pasión por el dibujo y el amor a la época del Luis XIV, el Rey Sol, un ferviente admirador del ballet.

La fascinación de Vsevolozhsky por la cultura francesa del siglo XVIII se reflejó en el diseño exuberante y las tramas fabulosas y caballerescas de las actuaciones que se escenificaron en las producciones rusas. En 1890, el ballet de Tchaikovsky La Bella Durmiente se estrenó en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo. Inspirado por la cálida recepción del público, ese mismo año Vsevolozhsky le encarga a Tchaikovsky otra obra basada en la trama del cuento de hadas del escritor alemán Theodore Amadeus Hoffmann: “El Cascanueces y el rey de los ratones”.

Ivan Vsevolozhsky no tomó el cuento original de Hoffmann como base para su ballet, sino la versión titulada “La Historia del Cascanueces“, escrito por Alexander Dumas padre en 1845. La versión de Dumas del cuento de hadas donde un juguete de madera que servía para partir nueces se transformaba en un bello príncipe, se ajustaba perfectamente a los requisitos del teatro de ballet.

Diseño del traje de Clara

El coreógrafo Marius Petipa también introdujo cambios adicionales en el libreto: así, dedicó por completo el segundo acto a los bailes de dulces en la tierra mágica de Confiturenburg. “El telón de fondo, -escribió Marius Petipa en el libreto- es una palma de lentejuelas doradas y plateadas en las profundidades de las fuentes, batiendo limonada, naranja y mermelada de grosella. Entre todas estas fuentes en el río de aceite de rosa, hay un pabellón de azúcar de cebada“. En el segundo acto, aparecieron en el escenario caramelos, mazapanes, pan de jengibre, pistachos, tortillas y galletas de menta, chocolate, café y té. Los personajes principales aquí parecían olvidados: solo tenían que aparecer los dulces y juguetes que cobraban vida.

Cuando el libreto fue leído por Tchaikovskiy, a quien Vsevolozhsky encargó la música para la obra, dudó que resultara interesante, e incluso quiso abandonar el proyecto. Vsevolozhsky tuvo que convencer al compositor de que la Familia Real estaba interesada por el ballet y que veían Tchaikovsky como al autor de la música.

El 1892 se anunció que en el teatro Mariinsky de San Petersburgo se estrenaría el nuevo ballet de Marius Petipá. Pero su enfermedad provocó que se tuviera que encargar de la coreografía Lev Ivanov, el genio que salvó del fracaso El Lago de los Cisnes y coreografió su acto más famoso hasta el día de hoy, el Acto Blanco.

En la primera versión de El Cascanueces, que se estrenó el 18 de diciembre de 1892, actuaron muchos niños. El público lo recibió con moderación: a muchos no les gustó que los niños de la Escuela de Teatro bailaran las partes principales de la obra. En el papel de Clara (a pesar de que la heroína de Hoffman se llamara Marie y Clara fuera su muñeca, Petipá llamó a la niña de esta manera) bailó Stanislava Belinskaya, una estudiante de doce años, y Sergey Legat, de diecisiete años, interpretó al cascanueces. Para las escenas masivas, los niños de la escuela no eran suficientes, por lo que los alumnos de la guardia del Regimiento de Finlandia desempeñaron el papel de soldados.

Sin embargo, lo que sorprendió a todos los críticos fue el Vals de copos de nieve, con 60 bailarines que culminaban el primer acto. En el libreto, esta escena fue descrita de la siguiente manera: “La sala se convierte en un bosque de abetos en invierno. La nieve comienza a caer en grandes copos, se levanta una tormenta de nieve. Poco a poco, la tormenta de nieve disminuye y el paisaje invernal se ilumina con la suave luz de la Luna; a la luz de la Luna, la nieve brilla como diamantes“.

Hoy en día, es difícil imaginar los trajes de los artistas de este ballet del siglo XIX, muy diferentes de lo que son ahora. El 7 de diciembre de 2017, en honor al 125 aniversario del estreno del ballet, en la biblioteca estatal de Teatro de San Petersburgo se inauguró la exposición en la que se presentaron bocetos de los trajes del primer Cascanueces realizado por Vsevolozhsky, algunos de los cuales hemos utilizado para ilustrar el presente artículo, donde pueden observarse uniformes militares y camisolas con detalles minuciosos, vestidos largos con cintura alta de moda en ese momento, sombreros sofisticados, trajes orientales con bordados ricos. También hay vestidos similares a los tutús modernos. Estos magníficos trajes brillantes crearon el ambiente maravilloso del espectáculo, que pronto ganó gran popularidad.

Diseños I. Vsevolozhskiy

El Cascanueces tras la Revolución de Octubre

En el escenario del Teatro Bolshoi de Moscú, El Cascanueces se estrenó 27 años después del estreno en San Petersburgo. La dirección del teatro se negó a ofrecer la versión de Petipa y Vsevolozhsky, dándosela al coreógrafo Alexander Gorsky y al pintor impresionista Konstantin Korovin para que hicieran una “adaptación”.

Korovin cambió el diseño del ballet, presentando el escenario como una mesa servida con un enorme juego de café del que salían los bailarines. En lugar de copos de nieve, al final del primer acto, las Santas bailaron con abrigos de piel y las doncellas de Nieve con capas. En el último acto, Gorsky dejó a Clara en un sueño místico. Además, el coreógrafo eliminó de la trama de la versión de Petipa al Hada de Azúcar y al Príncipe que bailaban un Adagio. Dio sus roles a los pequeños protagonistas de la primera parte del espectáculo: Marie (la heroína fue renombrada nuevamente debido a los acontecimientos de la Primera Guerra Mundial y el boicot a todo lo alemán) y el Cascanueces se convertía al Príncipe. Esta idea resultó ser tan buena que arraigó firmemente en las producciones posteriores en Rusia.

Sin embargo, la versión de Gorsky y Korovin no estuvo en el escenario por mucho tiempo. A principios de los años 20, el Teatro Bolshoi estaba a un paso de la ruina: el nuevo gobierno surgido de la Revolución habló de la inutilidad de aquél templo del arte para la clase trabajadora. Konstantin Korovin emigró para siempre a Francia, y el ballet El Cascanueces fue retirado del repertorio del Bolshoi.

Diseños trajes de Ivan Vsevolozhskiy

No fue hasta 1922 que el gobierno bolchevique llegó a la conclusión de la “falta de integridad” por el cierre del legendario teatro Bolshoi. Sin embargo, durante mucho tiempo, El Cascanueces no se puso en escena, tanto en el teatro Bolshoi como en el Mariinsky debido a la desaparición en el país de la tradición de vestir el árbol de Navidad y celebrar el Año Nuevo.

Por fin, cuando en 1935 el segundo Secretario del Comité Central de Ucrania, Pavel Postyshev, propuso a Stalin devolver el árbol a los niños para las vacaciones invernales, El Cascanueces volvió a los teatros.

En 1938, en el escenario del teatro Bolshoi, el ballet El Cascanueces fue presentado por el coreógrafo Vasily Vainonen y diseño de Vladimir Dmitriev, haciendo de la experiencia de una niña que amaba a una muñeca fea el centro de la trama.

Pero la producción más espectacular en el Teatro Bolshoi de El Cascanueces pertenece a Yuri Grigorovich. Reinterpretando las versiones anteriores, consiguió que la trama fuera más profunda y filosófica, provocando que el espectador reflexione sobre la imposibilidad de alcanzar la felicidad absoluta. Los trajes para esta versión fueron creados por el artista teatral Simon Virsaladze.

La producción más inusual de El Cascanueces en las últimas décadas, sin duda fue la versión del coreógrafo Kirill Simonov y el artista Mikhail Shemyakin, estrenada en el Teatro Mariinsky en 2001. Gran fan de Hoffmann, Shemyakin trató de alejarse todo lo posible de la interpretación del cuento de Alexander Dumas y creó un maravilloso mundo entre lo fantasmagórico y lo grotesco. En su versión, aparecía en el escenario un enorme pastel, ratones enmascarados y los famosos copos de nieve para el vals que se vestían con tutús negros con escamas blancas en las faldas.

En la actualidad, en la víspera del Año Nuevo, tradicionalmente hay representaciones de El Cascanueces en todos los escenarios de Rusia y en muchísimos escenarios internacionales, y es tal el atractivo para ver este ballet que, durante dos semanas se tienen que ofrecer dos actuaciones al día.

Es poco probable que Peter Ilyich Tchaikovsky pudiera predecir que la trama que no le gustaba al principio encontraría tal respuesta entre el público, pero esto fue anticipado por un fan de la exuberante época de Luis XIV y el mundo de los cuentos de hadas, el director de los Teatros Imperiales, Ivan Vsevolozhsky. Después de todo, viajar a un país de cuento de hadas con Marie y El Cascanueces es una oportunidad única para que, como expresó el poeta Rainer María Rilke, todos regresemos brevemente a la patria verdadera de cada hombre que es la infancia, y volvamos a creer en la Magia, la más exacta de todas las ciencias humanas.

Diseños de trajes Hada Azucar y Príncipe Coqueluche de Vsevolozhskiy

Escrito por Tatiana Solovieva.

De la mediocridad de la crítica y a la excelencia por la subvención

Escrito por Tatiana Solovieva.

“Los hombres famosos por sus ingenios, los grandes poetas; los ilustres historiadores, siempre o las más veces, son envidiados de aquellos que tienen por gusto y particular entretenimiento juzgar los escritos ajenos, sin haber dado algunos propios a la luz del mundo.”
Miguel De Cervantes

En España hay pocas personas que entiendan la danza en profundidad y muchas críticas que a menudo leemos en la prensa después de nuestras actuaciones son realmente decepcionantes.

Es verdad que el crítico está para “criticar”, pero… ¿Qué es la crítica y qué función cumple?

La crítica debería informar de los valores artísticos de las compañías, de su historia, su trayectoria y ayudar a crear cultura para ayudar a la gente a entender lo que ven y sepan valorarlo en justa medida. La crítica no puede ser el desahogo de individuos que se creen por encima del bien y del mal, pontificando sobre el sacrificio de los demás, alimentándose como necrófagos de los despojos de los pequeños intentos de creación e impidiendo desarrollar los aspectos positivos de muchos artistas con talento. Decía
François Truffaut que “El crítico debería ser, en general, el intermediario entre el autor y el público, explicando al segundo las intenciones del primero, dando a conocer al primero las reacciones del segundo, ayudando a uno y a otro a ver más claro”.

Pero por desgracia, lo que muchas veces observamos es todo lo contrario. Más que impulsar el arte, como avisara Kandinsky, los críticos se acaban convirtiendo en los mayores enemigos del arte. Lo que a menudo vemos en las críticas nada tiene que ver con informar al público sobre los valores positivos o negativos de la obra, se dedican al recuento de espectadores, el éxito o fracaso comercial, y como mucho, a recordar vía Wikipedia algunos datos de la vida de los autores.

Profesionales de la crítica sin profundidad, dejan en evidencia su propia ignorancia mezclando cosas hasta hacer un pastiche de palabras sin coherencia alguna, en el autoconvencimiento, propio de todo supremacista moral, de que están haciendo una gran labor para la Humanidad. Pero como no hay fondo ni casi conocimiento de la materia que se crítica, al final, les gana el snobismo, la falsa “originalidad” de alabar lo feo, lo vulgar y lo zafio. Hacen honor a aquellas palabras del gran Salvador Dalí: “Hoy, el gusto por el defecto es tal que sólo parecen geniales las imperfecciones y sobre todo la fealdad. Cuando una Venus se parece a un sapo, los pseudoestetas contemporáneos exclaman: ¡Es fuerte, es humano!

Y qué patéticos cuando se centran en lo comercial. ¿Es tan importante si la obra tiene subvenciones o si la compañía es estatal? Al parecer, si la compañía dispone de dinero público arrancado a los bolsillos de los contribuyentes entonces tiene más estatus y más calidad… ¿Cuántas mediocridades hemos visto realizadas con las subvenciones públicas?

Un ejemplo reciente de este tipo de crítica lo hemos podido sufrir en unas declaraciones en prensa del nuevo director de la Compañía Nacional de Danza, Joaquín de Luz. Este funcionario se quejaba de que por la Gran Vía madrileña se representaban obras de danza durante meses por mediocres compañías rusas y que el gran clásico El Cascanueces es de Petipá. Creemos necesario informar al lector y de paso al respetable director de la compañía pública de Danza, que la coreografía de Petipa es muy poco conocida, que no tuvo éxito en su época, y que la versión más clásica de El Cascanueces se debe a V. Vainonen.

Y sí, desde 2005 por la Gran Vía de Madrid han pasado compañías que nos han ofrecido sus propias versiones de El Cascanueces. Sin ánimo de ser exhaustivos, algunas de ellas son:

Ballet Imperial Ruso, coreografía de Gediminas Taranda

Ballet de San Petersburgo, coreografía de Andrey Batalov

Ballet Estatal de San Petersburgo Leonid Yakobsón, coreografía Yury Petukhov

Ballet Estatal Clásico de Moscú, coreografía de N. Kasatkina y V. Vasiliov

Ballet Estatal Tchaikovskiy de Perm, coreografía V. Vainonen

Moscow City Ballet, coreografía Smirnov-Golovanov

Kiev Modern Ballet, coreografía Radu Poklitaru

Sin dinero público sacado de los bolsillos de todos, sin acceso gratuito a los teatros públicos, sin publicidad institucional, el público español ha tenido posibilidad de conocer a grandes clásicos del repertorio ruso gracias a muchos de esos “mediocres” en opinión del señor Luz. Entre ellos, es de justicia citar a grandes bailarines internacionales como Gediminas Tarandá (estrella de Bolshoi, ganador de múltiples premios internacionales), él y los solistas de su ballet tienen ocho Medallas de Diaguilev entre otros premios, vimos a Aliya Tanykpaeva (que posteriormente fue solista del Ballet de Viena, de Zúrich y actualmente es la Etoile de la Ópera de Budapest). Andrey Batalov es Gran Prix de la Competición internacional de Moscú, medallas de Oro de París y Nagoya, primeros premios en Budapest y Arabesk-Perm, solista principal de Mariinskiy Ballet de San Petersburgo. Y se puede nombrar a Leonid Sarafanov, Lina Sheveliova, Mikhail Kuznetsov, Ekaterina Berezina, Nikolay Chevychelov, Kirill Radev, Ekaterina Bortiakova, María Poliudova, Vladimir Statniy, Sergey Dotsenko, Natalia Moiseyeva, Julia Mashkina, Elena Kulaguina, Nikolay Nazarkhevich… Una lista interminable de “mediocres” que han acercado la danza, la música y el arte al público madrileño.

Si Joaquín de Luz, intentando reclamar más subvenciones, desprecia a los ballets rusos que han pasado por la Gran Vía, le desafiamos a trabajar en las mismas condiciones que ellos, a riesgo de taquilla y pagando todos los costes de producción sin ayudas del Estado y demás administraciones. Así podrá comprobar que los decorados, el vestuario y la calidad de artistas rusos no tienen nada que envidiar a la compañía que ahora dirige, y la calidad de interpretación y la escuela rusa algo podría aportar a los respetables bailarines españoles en vez de ser objeto del desprecio de su director. Por último, hay que tener pocas luces para decir estas cosas cuando una de esas “mediocres” compañías es el Ballet Imperial Ruso, fundado y dirigido por la genial Maya Plisétskaya. Casualmente, esta “mediocre” fue nombrada para dirigir la misma compañía que ahora dirige Joaquín de Luz. Nada más que añadir…

Otro ejemplo de “crítica” nos lo da Roger Salas desde las páginas del periódico globalista “El País” tras la representación del Ballet de Igor Moiseyev en el Teatro Real de Madrid el pasado 2 de diciembre.

El crítico de El País, que no puede evitar reconocer la calidad y la importancia de la Compañía de Igor Moiseyev, obvia lo positivo o negativo del espectáculo, que es lo que debe importar al lector, y se dedica a asustar con las purgas de Stalin y a señalar –nuevamente el enfermizo supremacismo moralista- a Igor Moiseyev como miembro de la nomenklatura soviética. Para ello, lo mejor es ocultar la realidad (si es que la conoce) de que el genio de Igor Moiseyev abrió nuevos caminos a la danza y sigue siendo el que más ha aportado a su desarrollo en el Siglo XX, insuperado hasta el día de hoy. No es culpa de los actuales bailarines del Moiseyev que el señor Salas no sepa o no entienda el contexto histórico en el que se dieron los procesos judiciales estalinistas en una difícil época de construcción de un Estado absolutamente nuevo después de la caída del Imperio y las ruinas en las que se encontraba el país después de la guerra civil. Somos conscientes que es difícil de asumir, desde la Europa neoliberal y sometida a la dictadura de lo políticamente correcto, que en la URSS hubiera una mayoría de población que se sentía feliz por participar en la construcción de la sociedad de sus sueños, el entusiasmo por crear una sociedad sin clases, sin explotación, donde las diferentes culturas de los pueblos y el orgullo de los trabajadores se reflejaban, con sus luces y sus sombras, en el arte. Criticar a Moiseyev por trabajar dentro del régimen político de su época es igual de manipulador e injusto como despreciar a Berlanga, Carlos Saura, José Luis Garci, Fernando Fernán Gómez, Juan de Ávalos y una larga lista… porque desarrollaron sus carreras en todo o en parte durante la época de Franco, acusándoles de que “aprendieron la lección y entendieron el significado de supervivencia en aquella época. Así se forjó su estilo y metódica manera sobre la complacencia a las autoridades…, se hizo de la nomenclatura cultural oficialista”.

Para colmo, Roger Salas nos da una lección de ignorancia supina escribiendo: “Puede el Ballet de Moiseyev tener cierta gracia pero no en los márgenes propios de un gran coliseo de ópera y ballet. Apúntese que en Moscú el Ballet de Igor Moiseyev se presenta habitualmente en la sala de Conciertos Chaikovsky, su sede oficial desde 1940, nunca en el Teatro Bolshoi (en San Petersburgo, tampoco nunca en el antiguo Mariinski) a veces en el gigantesco Teatro del Kremlin. Cuando la compañía viaja al extranjero se presenta habitualmente en coliseos comerciales (no en Garnier de París, ni en Covent Garden de Londres, ni en La Scala de Milán)

Nos gustaría informar al respetable crítico de El País que las primeras actuaciones del Ballet de Igor Moiseyev en Italia, Francia y en Los EEUU justo fueron en los grandes Coliseos como La Scala de Milán, Metropolitan Operá y en la Grand Operá de París, es donde le pusieron el título de BALLET al Ensamble de Igor Moiseyev. En los últimos años el Ballet de Igor Moiseyev actúa a menudo en los más importantes escenario de Rusia, como Bolshoi (escenario histórico) en 2017 y 2019, y en el escenario nuevo, donde realizó solo en 2019 cuatro espectáculos. También podemos recordar la actuación en Mariinski Ballet de San Petersburgo en 2018, en el Teatro de Ópera y Ballet de Riga en 2019, Teatro Real de Omán en 2019, Teatro de Opera y Ballet de Tel-Aviv en 2019 (5 espectáculos con las entradas agotadas)

Además, la Sala Tchaikovsky de Moscú no es menos importante, aunque no sea un coliseo de ópera. Es la más importante sala de Rusia donde actúan las más grandes compañías rusas e internacionales, y es sede oficial del Ballet de Igor Moiseyev desde 1940, donde fueron estrenadas todas sus obras y también donde están las salas de ensayos de la compañía. En cambio, en el Palacio de Congresos del Kremlin la compañía actúa pocas veces, aunque recibe constantemente ofertas de fechas, porque lo considera incómodo para sus actuaciones.

En lo que podemos estar de acuerdo con Roger Salas es que el gran coliseo de la ópera de España, el Teatro Real de Madrid, debería apostar por compañías que lleven el auténtico Arte con historia, como Igor Moiseyev Ballet y no solo dedicarse a hacer caja.

 

Acabando con una nota positiva, nos gustaría decir que en España hay críticos que realmente entienden la historia de la danza y saben valorar y escribir con estilo sobre los espectáculos de ballet. Entre ellos debemos destacar a Mercedes Albi, desde nuestra óptica, la mejor crítico de la danza en España.

Escrito por Tatiana Solovieva.

¿El Mejor coreógrafo del Mundo? Igor Moiseyev

Escrito por Tatiana Solovieva.

Entiendo la pregunta que a menudo me hace la gente que quiere conocer algo nuevo: ¿Cuál es el  mejor coreógrafo del mundo?.

En el Arte no hay alguien mejor. Todas las obras maestras son únicas.

También algunos creadores que no habían sido conocidos por multitudes  han influido en el desarrollo del arte. Hasta mi insignificante artículo puede cambiar algo en la forma de pensar de algunos. Ya sabemos lo del aleteo de mariposa…

Tampoco importa si un creador haya hecho muchas o pocas obras. Por ejemplo, el compositor ruso Alexander Borodin nos ha dejado solo una obra maestra de gran formato, la ópera Príncipe Igor, pero esta forma parte del repertorio más querido en los más importantes teatros, cuyo acto de ballet de Las Danzas Polovtsianas ha tenido múltiples versiones coreográficos y está entre lo más destacado del repertorio de ballet.

Foto Las Danzas Polovtsianas de la ópera Príncipe Igor. Igor Moiseyev Ballet

Posiblemente el que más cambió la percepción de danza y coreografía en el siglo XX fue Igor Moiseyev. El desarrolló el bagaje centenario del ballet clásico, especialmente su rama de las danzas de carácter, funcionándolo con las inagotables fuentes de folclores de todo el mundo.

Igor Moiseyev fue creador de un nuevo género: Danza Popular Escénica, de un nuevo modelo de compañía profesional: Conjunto de Danza Popular, de la primera Escuela Profesional de Danzas Populares, y de un nuevo método artístico de tratamiento escénico del folclore, cuyo objetivo es desarrollarlo y enriquecerlo con la ayuda de artistas profesionales.

El maestro Igor Moiseyev denominó a la danza popular escénica cómo “un retrato plástico de la gente”, “una poesía silenciosa” y “una canción visible”; por lo que definió la danza popular como la coreografía de la Nación. En cada escena de sus  espectáculos los artistas le hacen sentir al espectador como si visitase una galería de arte con una colección de cuadros únicos. Cada escena de sus ballet está llena de imágenes vivas que brillan con colores y enriquecen el alma.

En mis inicios me formé en la escuela de ballet Bolshoi donde la educación estaba basada en una gran variedad de estilos dentro del ballet. Pero mi pasión y lo que esperaba de mí era crear un nuevo estilo  de danza diferente al ballet clásico.  Tenia que  crear una compañía que tuviese otra naturaleza. El primer paso sería enseñar a los bailarines los conceptos de la danza popular, que incluye movimientos desconocidos en el ballet clásico y  enseñarles a transformarse con los estilos nacionales.  Después llegaría el momento de hacerles sentir a los bailarines cada uno de los estilos de la danza popular: eslavo, oriental, caucásico… Dichos estilos  son diferentes entre ellos, ya sea por coordinación, tradición o ritmos. La danza es un idioma. Aprendí a captar el colorido de la danza popular con la ayuda de la fantasía e imaginación artística. Quería transmitir con los sentimientos del  folclore: las escenas de la vida y de la historia junto con los retratos de las personas. Extrayendo del folclore la temática, los géneros, los  estilos, y todo lo que representaba el  arte popular,  me ayudaría a encontrar  otra forma  de presencia escénica – imágenes vivas de la cultura tradicional. –  Igor Moiseyev

El reconocimiento de la importancia de Igor Moiseyev en el Siglo XX está en múltiples críticas de las actuaciones del Ballet de Igor Moiseyev por todo el planeta. Es imposible reunirlas todas en un pequeño artículo. Pero he traducido algunas y aquí están. Espero que sea de su interés.

Foto prensa ABC (recorte)

La prensa ha dicho:

 

 “Ninguna nación ha bailado así. Millones de personas quedaron fascinados por un arco iris de brillantes tradiciones nacionales que trajo Ballet de Igor Moiseyev bajo la deslumbrante luz escénica.  Moiseyev convirtió la materia prima en espectáculo escénico, expandiendo los límites del arte de la coreografía. Desarrolló un patrón expresivo en la danza, capturando la esencia de cualquier objeto que tocaba”.– Anna Kisselgoff.  The New York Times (USA)

“Igor Moiseyev convirtió la danza popular en un género profesional serio de coreografía mundial. Sus actuaciones, desde el baile de las campesinas rusas hasta el sirtaki griego, llaman la atención sobre temas de paz y tolerancia. Incluso muestran a través del arte de la coreografía que existe una gran cantidad de culturas y cada una de ellas es única e inimitable. Las primeras giras del conjunto de Igor Moiseyev en los Estados Unidos tuvieron lugar en 1958. El conjunto realizó una parodia de rock and roll, y esta actuación fue una sensación en el mundo del arte coreográfico “.  MariaDanilova   The Washington Post (USA)

Olas de amor, sentimientos de amistad y entusiasmo amenazan con arrancar el techo del edificio del teatro. No se sabe quién se cansa más: los bailarines del ritmo furioso o la audiencia del deleite y la emoción”. New York Post (USA)

 Si Nikita Khruschev quiere llegar a la convivencia pacífica, se cómo se puede conseguirla. ¡Que mande al Occidente compañías cómo la de Igor Moiseyev, que cautivó a la audiencia del teatro Forum”. Walter O’Horn, Montreal Star (Canadá)

“Este es un conjunto de impresionante perfección. Sus actuaciones son una celebración incomparable de la danza” – Le Parisien (Francia)

El Ballet de Moiseyev sigue siendo el más bello de todos los existentes”. Pari Jour (Francia)

 “Los rusos son los mejores intérpretes de las danzas populares, y la compañía de Igor Moiseyev está compuesta por los mejores bailarines rusos. El programa de ayer presentado en Albert Hall fue interpretado brillantemente. Muestra verdaderamente una variedad sin límites. El programa en general es magnífico”.  DailyMirror (Inglaterra)

 “Veinte mil romanos, que se reunieron en Plagio delloSport  aplaudieron de todo corazón a Igor Moiseyev y a sus bailarines. Con una gran variedad de danzas, cada coreografía se diferencia por su propia gracia, libertad en la interpretación y un  diferente temperamento que refleja el carácter del pueblo ruso”.  La Stampa (Italia)                             

 “Para el Conjunto de Moiseyev hay dos cualidades principales: el humor y la musicalidad. Las escenas de conjunto no se distinguen por la simple belleza mecánica, sino por el encanto sutil. Todas las actuaciones del conjunto están llenas de poesía”.  Le Figaro (Francia)

 Las actuaciones de los bailarines rusos realmente eclipsaron todas las novedades de la actual temporada. Moiseyev brillantemente ganó la competición frente a los experimentos modernistas de Maurice Bejart con su producción de Ballet del Siglo XX”.” Le Soir (Bélgica)

Nunca antes habíamos visto algo igual en el ámbito de las artes nacionales”. 8 Uhr Blatt (Alemania)

ESPAÑA

 “¡Qué belleza sin precedentes es toda esta actuación! Todo en ella atrae por su autenticidad, todo es asombroso, y la infalibilidad exacta de la actuación y un temperamento desenfrenado y activo. ¡La reacción de los espectadores que llenaron el teatro Liceo correspondió a la extraordinaria maestría de los grandes maestros de teatro!”. La Vanguardia (España)

“…Baja el telón, el programa ha terminado. El telón intenta interrumpir la comunicación entre el público y los bailarines soviéticos, pero los aplausos vuelven una y otra vez. El telón se cierra pero la ventanaclaramente se queda iluminada por la simpatía conseguida”. Triunfo (España)

 “…Igor Moisseiev ha entregado muchas horas de su vida en la labor folklórica, Zaragoza y España deben estar agradecidas a esa preciada entrega ya que nuestro canto más grande y popular, a través de Moisseiev y sus huestes, es conocido en todos los países donde actúa este maravilloso ballet, cómo lo calificó “ABC” en su actuación en Madrid, lo que naturalmente debe enorgullecernos especialmente a nosotros, los aragoneses. La Jota está agradecida a la persona de Igor Moiseyev, o lo que es lo miso, nosotros, el pueblo español”. Mª Ángeles Gómez Malo. El Noticiero. 5.03.1973 (España)

 “Entre muchos aciertos conseguidos por este singular maestro ruso de “ballet” resalta, sin duda alguna, su decidido propósito de no ser un simple copista de la realidad observada – nuestra jota “sui géneris” es buena prueba de ello-  Nada de clichés perfectos, de reproducciones exactas, de trasplantes rigurosamente fieles. Sobre la base de la realidad, la quintaesencia del arte se impone. Lo natural, lo espontaneo, lo rústico, lo tradicional se depura, alambicadamente, a través de la mente académica del artista creador, para hacerse más imaginativo, más elocuente, más universal. Por eso no basta esta vez anunciar un “ballet” ruso. Hay que añadir que se trata, precisamente, del Ballet de Moisseiev, porque a él se le debe esa obra ingente de seleccionar, de ideación, de montaje, de modernización, que se traduce en un concepto nuevo, distinto, más vivo y brillante de las danzas, siempre bellas, de la lejana Rusia”. Herminio Pérez Fernández. ABC. 1973 (España)

AUSTRALIA

Mejor que Endli (empresario) no traiga más compañías rusas a Australia es imposible superar a Moiseyev” . Boletín

La Compañía rusa de Igor Moiseyev es una gran compañía porque todo está unido armónicamente y con un objetivo claro, inspirado por un pensamiento claro e inteligente”. Sydney Morning Herald

INGLATERRA

Ayer, los artistas de Moiseyev verdaderamente destruyeron el telón de acero. Ellos dieron mucho, muchísimo, a los espectadores ingleses, y a cambio, el público le dio a la Compañía una singular y entusiasta bienvenida”. Evening Argus

Moiseyev, quien creó la compañía hace 27 años y quien sigue siendo su principal genio, fue coreógrafo clásico antes de dedicarse a la danza popular. Por eso, no es sorprendente que en el repertorio de la compañía haya muchas coreografías de ballet con ideas recogidas de las danzas populares. La compañía destaca porque su repertorio es interpretado con tanta maestría que no tiene iguales. Estas danzas son igual de buenas que las que habíamos visto en la interpretación de los Ballets Kirovskiy (Mariinskiy) y Bolshoi, y que podemos decir que en el sentido del gusto teatral son las más glorificadas” . The Guardian

Los bailarines de Igor Moiseyev, sin duda, son la más excelente compañía de danza popular del mundo. La novedad de la técnica coreográfica y la maestría de la interpretación son rasgos característicos de esta Compañía. Estos rusos demuestran en el escenario impresionante maestría, energía y optimismo, unidos con el gran sentido de humor”. Western Daily Press

Los rusos son los mejores intérpretes de las danzas populares, y la compañía de Igor Moiseyev está compuesta por los mejores bailarines rusos. El programa de ayer presentado en Albert Hall fue interpretado brillantemente. Muestra verdaderamente una variedad sin límites. El programa en general es magnífico”. Daily Mirror

Se dice que los artistas de Moiseyev son los mejores intérpretes de las danzas populares del mundo y es absolutamente justo. Solo los duros ensayos, ganas de llegar a la perfección absoluta, altísimo profesionalismo y absoluta dedicación permiten a esta compañía hacer una actuación tan increíble”. Evening Post

BÉLGICA

Si ahora tuviéramos que resumir nuestra temporada excepcional, la compañía de Igor Moiseyev habría ocupado el primer puesto. Las danzas masculinas son tan variadas, tan llenas de fantasía, a menudo acrobática y se interpretan con tanta ligereza, que los espectadores se quedan sin aliento. La danza femenina conmueve más por sus bailes lentos, cautivando con su gracia y una increíble integridad de movimientos y sorprendente suavidad”. Dern’er or

Las actuaciones de los bailarines rusos realmente eclipsaron todas las novedades de la actual temporada. Moiseyev brillantemente ganó la competición frente a los experimentos modernistas de Maurice Bejart con su producción de Ballet del Siglo XX”. Le Soir

La compañía de Igor Moisevev, que los espectadores belgas conocieron por primera vez durante la Exposición Universal de 1958, volvió a nuestra tierra rodeado por una aureola de gloria que no han podido eclipsar los 4 años de separación” . Le Soir

HOLANDA

Todas las danzas del programa de Moiseyev están llenas de una belleza deliciosa, fina gracia y coraje. Los trajes son deslumbrantes. Estos rusos bailan cómo diablos”. Utrechts Nieuwsblad

INDIA

La alegría de la vida emana de las danzas populares en la interpretación de esta compañía soviética que está de gira por Rabindra Rangshala” . Hindustan Times

ITALIA

Veinte mil romanos, que se reunieron en Plagio dello Sport  aplaudieron de todo corazón a Igor Moiseyev y a sus bailarines. Con una gran variedad de danzas, cada coreografía se diferencia por su propia gracia, libertad en la interpretación y un  diferente temperamento que refleja el carácter del pueblo ruso”. La Stampa

“¡El espectáculo de ayer es inolvidable! ¡Son fuegos artificiales de talentos! Entro todos los famosos conjuntos rusos, esta compañía dirigida por Igor Moiseyev es la más actual y, sin duda, la más destacada”. Corriere di Napoli

El conjunto de Igor Moiseyev dejó una inolvidable, bellísima y emocionante impresión a todos los que asistieron ayer en su actuación en el Palazzo Lado. Fue una explosión de fuerza, belleza, pero bajo el control de una férrea disciplina. Las maravillosas danzas no solo reflejaban el colorido local sino también el espíritu poderoso de una gran nación. ¡Un éxito imposible de comparar con nada!”. Corriere di Napoli

Moiseyev descubrió el folclore de su país y lo convirtió en un poema. No se ha limitado a investigar las costumbres de su país, estudió las danzas de Sardinia y Sicilia y puso en escena la Tarantella siciliana que pudimos apreciar. Moiseyev transmitió alegría e impulso, conservando su sabor y dándole una estructura armónica más sutil y elegante. Se lo agradecemos”. La Jornada del Mattino

Los pasos de los clásicos a los populares son sorprendentemente finos e invisibles, dos estilos se funden en uno en un ritmo absolutamente enloquecido. Ninguna compañía del mundo podría aguantar este ritmo, ni siquiera la mitad”. Messadzhero

FRANCIA

Las escenas de danzas están coreografiadas con tanta claridad que el ballet clásico puede tener envidia, sorprende por su excepcional diversidad, belleza y la riqueza de la danza”. Francе Soir

Es un conjunto brillante. Sus actuaciones no tienen iguales en ritmo, colores y armonía. El enorme país soviético es el más rico del mundo en términos de la diversidad poética de sus costumbres, trajes, canciones y danzas. Inspirado en una realidad moderna y el folclore, el conjunto de Moiseyev conquistó anoche París”. Le Franc-Tireur

Para el Conjunto de Moiseyev hay dos cualidades principales: el humor y la musicalidad. Las escenas de conjunto no se distinguen por la simple belleza mecánica, sino por el encanto sutil. Todas las actuaciones del conjunto están llenas de poesía”. Le Figaro

El Ballet de Moiseyev sigue siendo el más bello de todos los existentes”. Pari Jour

El ballet de Moiseyev, que vimos ayer en Grand Opera, nos impactó nuevamente, igual que hace tres años. El programa que ofreció a los parisinos es un himno a la danza, y sin verlo es imposible imaginar tanta belleza”. Comba

 El Ballet de Moiseyev es más brillante que nunca”. Le Parisien

El Ballet de Moiseyev es el más bello de todos los existentes”. Pari Jour

Esta actuación es notable no solo por el encanto y la vivacidad de los bailarines, sino también por las hazañas técnicas de sus hombres. Las palabras son impotentes para expresar todo el poder de la magia que abarca al espectador a la vista del arte que el ballet Moiseyev cultiva con tanta habilidad. El ballet de Moiseyev es el más brillante de todo lo que se había visto. Este es un conjunto de tremenda perfección. Sus actuaciones son una celebración incomparable de la danza”. Le Parisien

 Esto es arte elevado. La habilidad del coreógrafo y los intérpretes es inusualmente grande, ha llevado miles de afluentes hacia el mar con todo lo mejor que hay en el folclore y la danza y al mismo tiempo conserva un sentimiento de involuntariedad. El arte de la reencarnación del conjunto es increíble. Constantemente siente la claridad y la inspiración de una forma coreográfica que está determinada, en particular, por la diversión sin fin, la ligereza y la libertad de la danza. Tal vez la razón para esto debería buscarse en la cosmovisión del pueblo soviético”. Nouvel Leterer

El programa mostrado por el conjunto de Moiseyev a los parisinos, es un inspirado himno a la danza. Sin ver sus actuaciones es imposible imaginar tanta absoluta perfección”. Comba

El ballet de cuento de hadas de Moiseyev es un espectáculo extremadamente magnífico. En todo el mundo estamos esperando la llegada de esta compañía”. Оrоr

Este es un conjunto de impresionante perfección. Sus actuaciones son una celebración incomparable de la danza”. Le Parisien

Seis mil parisinos contuvieron el aliento esta noche para no perderse nada de la impresionante actuación que el ballet de Moiseyev dio en el Palacio de Deportes de París. A lo largo del programa, de principio a fin, Moiseyev nos fascina con ingenio, inventiva y maravillosa magia de sus composiciones coreográficas”. Оrоr

Si los conciertos del ballet de Moiseyev no le hacen aplaudir, volverse loco de alegría o zapatear del placer, significa que no usted no es muy normal”. Le Parisien

SUIZA

La perfección técnica y el virtuosismo colectivo, llevados al más alto nivel, convierten esta actuación a una especie de music-hall folclórico, que por muchas razones solo puede considerarse cómo genial”. Le Courier

CANADA

Algunas temporadas traen sus alegrías. Un año da el mejor vino, en otro año las mujeres llevan los más bonitos tocados. Pero este año el sol todavía no brilla y las lilas están a punto de brotar.  Pero de repente se desborda la alegría, porque los bailarines de Moiseyev vinieron aquí dos veces en un año”. The Gazette

Todas las danzas populares exigen una difícil combinación de maestría y capacidad para mostrarlas. Ninguna compañía del mundo puede hacerlo tan bien cómo Moiseyev” . Toronto Daily Star

 Si Nikita Khruschev quiere llegar a la convivencia pacífica, se cómo se puede conseguirla. ¡Que mande al Occidente compañías cómo la de Igor Moiseyev, que cautivó a la audiencia del teatro Forum”. Walter O’Horn, Montreal Star

NUEVA ZELANDA

Las compañías anteriores habían mostrado una gran maestría, pero el conjunto de Igor Moiseyev las superó a todas. Todos los que estuvieron presentes en el estreno de ayer sintieron por la exaltación que mostraron cuando cayó el telón, un entusiasmo sin precedentes entre nosotros”. Herald

USA

La tormenta de ayer no pudo apagar el entusiasmo de los amantes de la danza que se reunieron en el “Shrine Auditorium”, para saludar al conjunto de danza de Igor Moiseyev, el arma secreta de la Unión Soviética, dirigida a los corazones de los amantes del teatro americanos” . News – The Citizen

El conjunto de danza de Moiseyev de Moscú sin duda se considera el más espectacular del mundo. Su actuación de ayer en McCormick Place fue incluso mejor que la anterior”. Chicago Tribune

La competencia internacional crece cada año, pero la primera y la última palabra sobre las danzas populares la tiene el conjunto de Igor Moiseyev. Después de cinco años la compañía volvió a San Francisco para ofrecer seis funciones en la Ópera. El colosal territorio de la Unión Soviética proporciona a la compañía material popular de gran diversidad. Toda esta diversidad de folclore se entrega a un auditorio muy receptivo por su gran temperamento, fervor, encanto y perfección”. San Francisco Chronicle

Hay que decir que el conjunto de Igor Moiseyev no es simplemente un conjunto de danzas populares en el sentido amplio de la palabra. Si las ideas están sacadas de diferentes pueblos de Rusia, las danzas que vemos en el escenario están puestas en escena por una persona cuyo objetivo es hacer un buen espectáculo con danzas buenas y divertidas. La Compañía de Moiseyev sigue siendo única”. Los Angeles Herald Examiner

Olas de amor, sentimientos de amistad y entusiasmo amenazan con arrancar el techo del edificio del teatro. No se sabe quién se cansa más: los bailarines del ritmo furioso o la audiencia del deleite y la emoción”. New York Post

El auditorio “Constitution Hall”, donde ayer tuvo lugar el estreno del conjunto de Igor Moiseyev, retumbó con los golpes de los zapatos, gritos de adoración y aplausos del público. Se corta la respiración con las emociones que se sienten en el concierto del conjunto de Igor Moiseyev”. Washington Post

Los rusos dieron un paso muy efectivo al enviarnos a este grupo de embajadores de amistadsonrientes y muy talentosos”. New York Herald Tribune

La compañía de danzas populares más brillante de todas las existentes es el Conjunto de Danza de Igor Moiseyev. En sus conciertos se crean todo tipo de estados de ánimo, desde divertidos hasta sorprendentes. El virtuosismo de las danzas y su colorido  indican la originalidad del talento de su creador: Igor Moiseyev”. Philadelphia Inquirer

 La Compañía de Igor Moiseyev regresó a los Estados Unidos con un programa aun más emocionante que antes, que llevó a la audiencia a un estado de enamoramiento con los rusos. Si nunca habían visto a los bailarines de Moiseyev, recuerden que ellos tienen preparada una gran cantidad de bombas de alegría para ustedes. Y esto puede incentivarle a comprar o a robar una entrada para verles. Creemos que cada doctor debería añadir a sus recetas una recomendación para ver a los bailarines de Moiseyev. Si los soviéticos quieren saber cuál es el arma más poderosa que sirve a la causa de la paz, esta es la Compañía de Moiseyev”. New York Times

Olviden todo lo que había visto o escuchado sobre la danza popular. Todo lo que llevaba este nombre era solo una débil imitación de lo que ha mostrado la compañía de Igor Moiseyev” . International News Service

 “La habilidad y la variedad que vimos nos sorprendieron y al mismo tiempo nos desconcertaron un poco mientras los bailes continuaban y continuaban. Eran tan brillantes, tan fuertes, que parecía que deberían llevar a los artistas al agotamiento. Igor Moiseyev, en su coreografía, se alejó de los movimientos banales y la lentitud de las formas clásicas. El baile parecía fluir hacia el escenario donde la belleza corporal que daba paso a una cadena de pasos expresivos, pasos emocionantes y tempos contrastantes. “Nosotros ya estábamos sin aliento, mientras que la energía de los bailarines de Moiseyev no se debilitó en absoluto”. – George Jackson. 12 de enero de 2008 

 La coreografía de Igor Moiseyev dio teatralidad a las danzas populares, gracias a la brillante y temperamental actuación de los movimientos tradicionales y las impresionantes puestas en escena. Sus bailarines, flexibles entrenados en el ballet, tienen formas perfectas: líneas largas y elegantes de cuerpos con una postura excelente y una brillante precisión en la danza. Consiguieron conectar la gran técnica con la desbordante energía, trajes coloridos, y solo puede imaginar un poco lo que vimos, una actuación que es difícil de superar “. – Karen Campbell. Boston Globe 21 de enero de 2008 

 “El secreto del dominio de los bailarines de Igor Moiseyev está en la “gramática de los movimientos”. Una excelente preparación clásica de ballet con rasgos étnicos hizo que la coreografía de Moiseyev fuera tan única y versátil. La vida de Igor Moiseyev, de 101 años, se volvió tan legendaria y brillante como las historias que contó en el lenguaje de la coreografía de sus danzas”. – Priya Bali. The Michigan Daily 25 de enero de 2008 

 “Para ser honesto, el desempeño del conjunto de Igor Moiseyev es una unión única de color, energía y arte … Esperados movimientos brillantes y expresivos, saltos hasta el techo, giros da velocidad de rayos y dinámicos cambios de danzas, desde la melancolía hasta la euforia”. – Ann Hicks. The Greenville News 17 de febrero de 2008 

 

 El encuentro con ellos en ese pequeño teatro me dejó una impresión indeleble. No pude pensar en nada más durante otras dos semanas, y garantizo que cualquiera que vea su actuación nunca lo  podrá olvidar. Estas son impresiones absolutamente únicas que no obtendrás de ningún otro grupo de baile “. – Stanislav Isaev

 Algunas impresiones están más allá de la capacidad de descripción. Para mí, tales eventos incluyen una visita al concierto de María Callas, la contemplación de las obras de Miguel Ángel y por supuesto, la actuación del conjunto de danzas populares de Igor Moiseyev. Cada una de las escenas es, en su esencia, un profundo descubrimiento artístico … Es difícil expresarlo con palabras, pero con su vívida leyenda los bailarines cambiaron nuestro estado de ánimo, primero de melancolía a euforia, y luego a deleite salvaje. Estas comparaciones solo nos acercan ligeramente a la descripción de la profundidad de las emociones que se pueden experimentar en el espectáculo de Igor Moiseyev “.  – Ann Hicks. The  Greenville News, 23 de febrero de 2008 

 Aunque la coreografía de Moiseyev tiene sus orígenes en el folclore popular, él creó sus obras para bailarines profesionales. Moiseyev es un astuto coleccionista de folclore y un buen artista”, escribió Martin en 1958. Su conjunto es el de los 100 artistas más fuertes, apasionados, llenos de vida, alegres, perfectamente entrenados, con una energía increíble, y el dominio es mejor que de los artistas de primera clase … Energía, el virtuosismo, la habilidad y la interpretación original de los estilos populares de diferentes países hicieron que todo el mundo aplaudiera al conjunto de Igor Moiseyev “.  Jack Anderson. The New York Times, 23 de febrero 2008

Antes de agregar un nuevo baile al repertorio, se estudian a fondo las tradiciones culturales del país o su gente, sus trajes y su idioma. El propósito de Moiseyev no es solo mostrar imágenes etnográficas, es conservar la cultura de la gente encarnada en su propia coreografía”.  –  Alastair Gee. The Moscow Times, 26 de enero de 2006  . 

Alicia Alonso y las raíces rusas del ballet cubano

Escrito por Tatiana Solovieva.

Foto: Alicia Alonso e Igor Youskevitch.

El pasado 17 de octubre nos dejó una leyenda de la danza universal. Alicia Alonso era cubana de sangre española, porque aquí nacieron sus padres. Pasión española a lo que sumaba su gracia cubana y una técnica heredada de los legendarios bailarines rusos, que se refugiaron en los Estados Unidos tras las convulsiones de las primeras décadas del siglo XX.

Link video Alicia Alonso e Igor Youskevitch.:

La influencia de los artistas rusos en Alicia Alonso y el ballet cubano es evidente, en cambio, es poco desconocida para un lector que no esté muy introducido en el mundo de la danza. ¿Cómo llegó la influencia de la escuela rusa de ballet clásico a las Américas?

Los turbulentos acontecimientos históricos de los años 1914-1920 hicieron que muchos rusos con altísimo nivel cultural establecieran su residencia en los países lejanos a su Patria. Cuba fue uno de sus destinos. En Europa, la Primera Guerra Mundial causaba estragos en el ánimo de todos a lo que se sumaba la ausencia de escenarios por la guerra. En cambio, en Cuba la Primera Guerra Mundial provocó que el elevado precio del azúcar generara grandes beneficios a la aristocracia cubana y era muy rentable actuar allí. En 1918 se creó la Sociedad Pro-Arte Musical SPAM como organización benéfica que funcionaba gracias a las aportaciones de la “aristocracia de azúcar”, cuyo objetivo era promover la cultura musical mundial en la isla.

Los Ballets Rusos de Serguei Diaghilev (1909-1929) revolucionaron el mundo artístico y crearon la potente marca Ballet Ruso. Con la muerte del empresario Serguei Diaghilev y la desintegración de la compañía aparecieron muchas nuevas compañías de ballet ruso en el occidente. Muchos bailarines rusos se establecieron en diferentes países y crearon sus pequeñas escuelas. Los años 1930 fue la época de apariciones de escuelas nacionales y a base de ellas de los ballets nacionales. El Ballet de Cuba como compañía de Alicia Alonso aparece en 1948 y el 1959 Fidel Castro la convierte en el Ballet Nacional de Cuba.

En Cuba, el primer antecedente en el siglo XX lo encontramos con las giras de la legendaria bailarina rusa Anna Pavlova, que fue el primer país de América Latina donde actuó la gran artista en 1915, repitiendo en 1917, 1918 y 1919. Sus giras fueron organizadas por un empresario ruso que vivía en Chicago, Maksim Rabinovich.

Foto: Cartel de la primera gira de la Compañía de Anna Pavlova, 1915.

El éxito del ballet ruso fue tal que así lo expresaba el crítico cubano Miguel González Gómez en el Heraldo de Cuba: “Paulova es una auténtica sensación, su arte de bailarina se combina en ella con un inusual talento de actriz, sus movimientos son elegantes y encantan con su ingenuidad, su rítmica posee la precisión matemática”. Luís Baralt en la revista Correo musical de La Habana escribiría: “El Ballet Ruso supera todas las artes plásticas conocidas en el mundo. Lo más importante en él es transmisión de los sentimientos libres y bellos. En este sentido la escuela rusa ha causado una auténtica revolución, que estremeció a los críticos de artes, y abrió nuevos caminos en el desarrollo de las artes”. Ante el estreno de La Bella Durmiente (1932) la revista “Pro-Arte Musical” publicó una amplia entrevista sobre los principios profesionales de Nikolay Yavorskiy preparada por el crítico Arturo Alfonso Roselló: “El Ballet Ruso goza de la fama mundial merecida porque posee un lenguaje expresivo propio. Ni la escuela francesa, ni la italiana llevan en sí ideas, argumentos y no influyen psicológicamente en el público, dedican más atención a la técnica. En el ballet ruso cada movimiento está lleno de símbolos expresivos con ideas transcendentales. El Ballet en América es técnico, mecánico, ni un movimiento de él se puede traducir al idioma del corazón, ese ballet no tiene alma”.

La siguiente compañía que pasó por Cuba en 1923 fue el Ballet Ruso de Pavey, que estaba dirigida por un exartista de la compañía de Anna Pavlova, Serge Ukrainsky, quien se convirtió pocos meses después en director del ballet de la Ópera de Chicago.

Pero la explosión del interés en Cuba hacía el ballet ruso se produjo a principios de los años 1930 cuando actuó La Opera Privada Rusa de Paris de Coronel Basil (pseudónimo de Vasiliy Voskresensky, quien fue oficial del ejército ruso y después de la Primera Guerra Mundial se convirtió en empresario teatral y dirigió Los Ballets Rusos 1921-1925, Ballet de la Ópera Privada de Paris 1925-1931, Ballet Ruso de Monte-Carlo 1932-1936, Ballet Ruso de Coronel Basil 1935-1939, Ballet Ruso de Covent Garden 1938-1939, Original Ballet Ruso 1939-1952).

Foto: Leonid Massine (Miasin) y Coronel Basil (Vasiliy Voskresensky), años 1930

Con esta compañía llegó a Cuba cómo solista Nikolay Yavorsky (1892-1947), un personaje fundamental, pues se acabaría convirtiendo en el creador de la escuela de ballet de Cuba. La gran depresión en los EEUU golpeó económicamente a Cuba y los aristócratas cubanos no podían seguir manteniendo la Sociedad Pro-Arte Musical (SPAM). Para salvarla decidieron hacer cursos de ballet de pago. Cómo profesor invitaron a Nikolay Yavorsky quien estaba por casualidad en Cuba y sin trabajo.

Foto: Nikolay Yavorsky.

Yavorsky había nacido en Odessa, donde mientras estudiaba en la Universidad Politécnica tomó clases de ballet. En la Primera Guerra Mundial fue oficial de artillería y tras su fin llegó a Belgrado, donde trabajó en el Ballet del Teatro Nacional, que desde 1922 dirigía la ex solista del Mariinskiy Ballet de San Petersburgo y de los Ballet Rusos de Diaghilev, Elena Poliakova. En 1929 le invitaron como solista a la Opera Privada Rusa de París. Con esta compañía haciendo giras por América Latina, Yavorsky llegó a Cuba. La crisis hizo que la compañía se disolviera en Méjico en la primavera de 1930, y al quedarse sin los medios para vivir, sin la posibilidad de volver por lo menos a Europa o a los EEUU, solo pudo comprar un billete en el barco a La Habana.  Justo, en ese momento, estaban intentando crear la escuela de ballet de la SPAM.

Yavorsky fue profesor en esta escuela durante toda la década de los años 30 y entre sus alumnas estaba Alicia Alonso. La primera actuación de los alumnos de la escuela fue el 29 de diciembre de 1931, entre ellos estaban Cuca Martínez (la hermana mayor de Alicia Alonso), Delfina Pérez Gurri, Dinora Argudin y por primera vez salió al escenario en el Vals de La Bella Durmiente la pequeña Alicia Martínez (Alonso, que tenía 10 años). El crítico José Valdés Rodríguez escribió en “El Mundo”: “El trabajo realizado por Yavorsky merece las mejores y sinceras alabanzas. Poner en escena un auténtico ballet y preparar a los bailarines casi profesionales en solo cuatro meses – es un trabajo titánico, que es capaz de realizar solo un gran artista”. Por el éxito, Yavorskiy fue felicitado hasta por el director de la Metropolitan Opera de Nueva York – Alexander Sanin (…también ruso).

Foto: Alicia Martínez (Alonso) Escuela SPAM, años 1930.

El 26 de octubre de 1932 la escuela de Yavorsky estrenó el ballet La Bella Durmiente en versión completa aunque adaptada a las posibilidades técnicas de sus alumnos. El papel de princesa Aurora interpretaba la favorita del maestro – Delfina Pérez, y el solo de Pájaro Azul lo bailó Alicia Martínez (Alicia Alonso), ya con 11 años de edad. Esta función fue importante para el futuro del ballet cubano: la vieron los hermanos Alberto y Fernando Alonso, y se interesaron por los estudios de ballet. El mayor de los hermanos, Alberto, se apuntó a la escuela.

En el siguiente programa preparado con los alumnos y presentado en el Auditorium el 5 de noviembre de 1933, la crítica destacó la actuación de Alicia Martínez (Alonso) en el ballet “Circo”. La foto de Alicia en esta coreografía es una de las primeras fotografías de la futura estrella.

Foto: Alicia Martínez (Alonso) 1934 “Circo”

Poco después, en 1934 actuó entre los alumnos de Yavorsky Alberto Alonso cómo guerrero en Las Danzas Polovtsianas.

En 1935, Yavorsky recomendó al coronel Basil, que en ese momento dirigía Los Ballets Rusos de Montecarlo, a su alumna Delfina Pérez Gurri y un año después a Alberto Alonso. Así, dos de los alumnos cubanos de Yavorsky empezaron a trabajar con los Ballet Rusos de Montecarlo, donde estuvieron durante años. Alberto Alonso trabajó en la compañía de Coronel Basil durante 5 años, 1936-1941, esto le permitió adquirir muy buena preparación y experiencia para poder posteriormente encargarse de la dirección de la escuela de SPAM. El camino de los primeros cubanos en Los Ballets Rusos abrió puertas a los siguientes: Aníbal Navarro y Luis Trapagui (quien, siguiendo la tradición de la compañía se puso el  seudónimo ruso Igor Trofimov). Las mujeres de Alonso y Trapagui, también bailarinas de Original Ballet Ruso, Alexandra Denisova (cuyo nombre real fue Patricia Déniz) e Irina Lavrova (Varlen Tvidi) posteriormente también fueron profesoras de la escuela SPAM.

En 1937, Yavorsky presentó en La Habana El Lago de los Cisnes, donde el papel principal lo hizo Alicia Alonso. Después del estreno, la revista Carteles le otorgó a la bailarina el título de prima bailarina assoluta.

En 1939, Yavorsky abandonó la escuela SPAM y creo su propia compañía en la Habana hasta que en 1941 le invitaron a ser profesor en la recién creada escuela de ballet de Santiago de Cuba. Cuentan que por la Escuela de SPAM en la época de Yavorskiy pasaron más de 1.500 alumnos.

Foto: Nikolay Yavorskiy con los alumnos de la escuela SPAM, 1935

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Alicia Alonso, que había comenzado sus estudios en la Escuela de Ballet de la Sociedad Pro-Arte Musical en 1931, a partir de 1939 empezó formar parte de varias compañías de los Estados Unidos (American Ballet Caravan, antecedente del actual New York City Ballet, Ballet Theatre of New York (hoy American Ballet Theatre). Allí cimentó su fama como intérprete trabajando al lado de figuras de ballet ruso como Mijail Fokine, George Balanchine, Leonide Massine, Bronislava Nijinska, entre otros. Sus parejas eran múltiples, pero con los que más bailó en aquella época eran los bailarines rusos y sobre todo con Igor Youskevitch

Foto: Alicia Alonso_Igor Youskevitch.

También bailó durante ocho años con Azari Plisetsky, hermano de la legendaria Maya Plisetskaya.

Foto: Alicia Alonso y Azari Plisetsky en el Teatro Campos Elíseos de Paris.

La fama internacional le llegó el 2 de noviembre de 1943 en Nueva York, cuando (por la sustitución urgente de la estrella rusa Alicia Markova, quien no pudo bailar), Alicia Alonso mostró la perfección técnica unida a su gracia con su interpretación de “Giselle”.

Foto: Alicia Alonso e Igor Youskevich en Giselle.

Aunque muy unida al American Ballet Theatre, Alonso nunca olvidó Cuba y el 28 de octubre de 1948 fundó su propia compañía, el Ballet Alicia Alonso, luego Ballet Nacional de Cuba. Los problemas económicos asfixiaban la compañía por lo que tuvo que seguir bailando con el American Ballet Theatre y los Ballets Rusos de Montecarlo, hasta que “en eso llegó Fidel”.

Tras la revolución cubana Fidel Castro, se le ofreció recuperar la idea de crear el Ballet Nacional de Cuba como compañía estatal y popularizar la danza en el país, creándose así en 1959 el Ballet Nacional de Cuba. Gracias a Alicia Alonso y a la Revolución Cubana, el ballet dejó de ser algo propio de las élites, de quienes pudieran pagar una entrada, ahora el ballet era del pueblo.

Foto: AliciaAlonso e IgorYouskevitch.

Aunque la idea de hacer precios populares para el público en Cuba surgió bastante antes. Fue en la última gira del Original Ballet Ruso en mayo de 1946, cuando la compañía dio 3 espectáculos extra con precios populares en el “Estadium” de la Universidad. Tras el éxito de esta acción la consecuencia política directa fue la creación en 1946 del Departamento de Cultura de la Federación de estudiantes de Cuba que aportó muchísimo en la educación cultural de los cubanos y antes y después de la revolución.

Hablando de juegos de destino, no podemos dejar de citar otro acontecimiento singular. En una de las giras del Original Ballet Ruso del Coronel Basil por América Latina, en 1940, los problemas económicos debidos a la Segunda Guerra Mundial obligaron al empresario Sol Hurok (uno de los más famosos empresarios norteamericanos, también nacido en Rusia, Solomon Izrailevich Gurkov 1888-1974), a bajar los sueldos. Las protestas de los artistas le llevaron a anular las actuaciones programadas. El resultado fue que 115 personas de la compañía se quedaran sin trabajo y sin poder salir de Cuba. Para sobrevivir, en un cabaret de Habana (la casa anteriormente era la propiedad del Cónsul General de Rusia en la Habana Regino de Truffen), el coreógrafo ruso D. Lishin preparó un programa para la fiesta de Año Nuevo con el nombre “Congo-Pantera”, en cuyo argumento estaban las escenas de caza de panteras en los bosques tropicales de África. Este espectáculo tuvo tanto éxito que estuvo en cartel durante 3 meses seguidos. Así empezó la mundialmente famosa Tropicana.

En 1941 también llegó a La Habana Anna Leontieva, bailarina de Original Ballet Ruso de coronel Basil (hija de la bailarina del Mariinskiy Ballet y de los Ballet Rusos de Diaghilev, Evgenia Klemezkaya). En 1943 allí creo su propio Estudio y el Ballet de Anna Leontieva (en 1946 llegó también su madre) y conseguía tantos éxitos en la isla que, desde 1959, fue nombrada asesora de danza del Ministerio de Cultura de Cuba.

Igualmente, en 1941 volvió a Cuba Alberto Alonso, quien después de años de experiencia con el Ballet Ruso de Montecarlo se encargó de la dirección de la escuela de la SPAM, creada por Yavorsky. Todo esto hizo que la influencia de la escuela rusa de ballet hiciera de Cuba terreno abonado para el desarrollo de una escuela cubana de ballet, misión que llevaría adelante Alicia Alonso.

Nikolay Yavorsky murió en 1947 dejando tras de sí a una gran cantidad de bailarines cubanos y una escuela de ballet ruso adaptada al temperamento latino.

Foto: Alicia Alonso  e IgorYushkevich Ballet Coppelia 1940.

La historia de la influencia rusa en el ballet internacional y, especialmente, en el cubano, no acaba aquí. También llegó a través de la Unión Soviética, haciendo de los bailarines cubanos una combinación de estricta formación integral desde temprana edad, una exposición a un público muy particular y una promoción del arte comparable con la del deporte en otros países.

La Escuela Cubana de Ballet

Como ya hemos explicado, hasta la llegada del maestro ruso Nikolay Yavorsky no había indicios de un estilo cubano de ballet. Alicia Alonso menciona al respecto: “Con él [Yavorsky] comenzaron a estudiar ballet las personas que iniciarían luego el movimiento profesional de ballet en Cuba. Sin embargo, la Escuela de Pro-Arte no tenía como fin la preparación de verdaderos profesionales de la danza”. Pronto marcharon a continuar los estudios en los Estados Unidos, con los grandes profesores rusos que se habían radicado en Nueva York… “Para el surgimiento de la escuela cubana de ballet, para sus características futuras, fue un factor muy importante la formación que recibimos de esos profesores.”

Mucho se ha hablado de los antecedentes de la Escuela Cubana en lo que se refiere a su relación con escuelas precedentes y sobre ese particular Alicia Alonso nos da claras definiciones: “Yo tuve como profesores principales al italiano Enrico Zanfretta, representante de la antigua escuela italiana, de gran importancia en mi formación. Aquí puede verse un punto de contacto entre la antigua escuela italiana y la escuela cubana. También fue para mí una profesora esencial Alexandra Fedorova, ex bailarina formada fundamentalmente por Cecchetti en la escuela de San Petersburgo y que había sido estrella del Ballet Mariinsky. Aquí tenemos un importante contacto con la escuela rusa antigua (…)

En el proceso de formación de la escuela cubana estudiamos también de cerca la escuela soviética, cuando bailé en los principales teatros de la Unión Soviética entre 1957 y 1958. Visité las escuelas, compartí con profesores y bailarines, ofrecimos además clases de exhibición”.

Alonso fue la primera bailarina occidental en actuar en la Unión Soviética y la primera representante latinoamericana en el Ballet del Teatro Bolshoi de Moscú y el Kirov, en Leningrado (San Petersburgo), en 1957 y 1958, respectivamente.

Todos esos elementos estuvieron presentes en la creación, en 1950, de la Academia de Ballet Alicia Alonso, como parte de un proyecto de gran alcance artístico que se dirigía a la enseñanza del ballet en Cuba con total rigor profesional, quedando en manos de su marido, Fernando Alonso, quien para entonces había dejado de bailar, el trabajo de dirección docente desde donde se iría fraguando el sistema de enseñanza de la Escuela Cubana de Ballet que llega hasta nuestros días.

Estos son solo los pequeños apuntes de la historia del Ballet de Cuba. Se puede hablar mucho más, por ejemplo sobre Alexandra Fiodorova, León Fokin, Eugenia Klimetskaya, Igor Youskevitch, Azari Plisetsky… Será en otra ocasión.

* Más información en el importante trabajo realizado por Mikhail Rossiysky “La emigración rusa en Cuba” (Русское зарубежье на Кубе), fuente de muchos de los datos que aparecen en el presente artículo

Foto: Alicia Alonso y Maya Plisetskaya.

Escrito por Tatiana Solovieva.

Los pies de un bailarín de ballet – Dr Ricardo Casal Grau

Ballet Clásico de San Petersburgo de A. Batalov La Bella Durmiente.

Foto Angeles Figueira.

El bailarín de ballet  protagoniza una exigencia física completamente equiparable a la de cualquier deportista de élite.

El bailarín de ballet, independientemente de la disciplina que desarrolle dentro de éste, protagoniza una exigencia física completamente equiparable a la de cualquier deportista de élite, en ocasiones aún mayor.  Las estructuras del aparato musculoesquelético son exigidas y sometidas a una gran demanda.

El punto de contacto con el suelo, los pies, reciben las máximas presiones e impacto, en distintos puntos, tanto en los despegues, como las recepciones de salto, como durante los equilibrios.

Las zapatillas de punta, en contra de lo que pueda pensarse, no son una agresión adicional sino una protección. Son la manera menos agresiva de que un pie se arme sobre su punta para sostener todo el peso corporal.

Este conjunto de demandas y agresiones sobre el pie del bailarín, deriva en una serie de adaptaciones que vemos de forma casi constante en todos ellos.

En primer lugar, las hiperqueratosis (vulgarmente llamados callosidades), son la respuesta a la presión y el roce continuado sobre determinadas superficies de la piel. Hay algunas zonas especialmente características, como el lateral del primer dedo del pie, las articulaciones interfalángicas de los dedos, las almohadillas plantares, o el lateral del quinto dedo.

Estas llegan en ocasiones a crecer tanto, que el pie se deforma visualmente en gran medida.

Esto ocurre indistintamente en hombres y en mujeres, aunque los puntos de presión en los pies de las bailarinas que trabajan sobre la zapatilla de punta son muchas veces muy remarcados y muy característicos.

Igor Moiseyev Ballet La Jota Aragonesa. Foto de E. Masalkov

Ambos, hombres y mujeres, experimentan algunas dificultades con la estética de sus pies cuando los muestran, por supuesto, pero esto no deja de ser un “gaje del oficio”, equiparable a tantas otras deformidades características en las distintas disciplinas deportivas.

Otro aspecto de esta sobre demanda es cómo las características concretas de cada pie hacen que estas presiones y sus problemas subsecuentes, sean de mayor o menor envergadura.

Esto deriva en que hablemos de una simple adaptación del pie a la sobresolicitación, sin repercusión patológica, que puede producir alguna molestia sin más, hasta que hablemos de auténticas patologías que obligan en ocasiones a parar o abandonar la actividad.

 Foto de Ignacio Jurado

Dr. D. Ricardo Casal Grau

Unidades integrales  de  Miembro inferior y Miembro superior y Unidad integral de Raquis

Cirugía Artroscópica, endoscópica y tenoscopia
Cirugía Ortopédica y Traumatología

General, Deportiva y del Ballet

Igor Moiseyev es un ejemplo a seguir para los coreógrafos.

Entrevista con Leonid Milovanov, coreógrafo de Cosacos de Rusia

Hace poco estuvo de gira por España el Teatro Estatal de Danza Cosacos de Rusia y

en una cafetería de Madrid estuvimos hablando con su coreógrafo Leonid Milovanov sobre Igor Moiseyev y nos explicó por qué su labor artística fue tan importante:

Igor Moiseyev fue la primera persona que llevó el arte popular al marco de danza profesional y gracias a él, ahora la danza popular está al mismo nivel que la clásica y la moderna. Los coreógrafos hacemos los arreglos comprendiendo lo esencial de sus enseñanzas, buscando transmitir la esencia de los pueblos que representamos y añadiendo nuestra propia visión. ¡Qué Dios ayude a todos los coreógrafos a entender cómo trabajar con el folclore para que el fino hilo del carácter del pueblo quede visible!

Hay que entender que en un escenario no resulta interesante ver folclore en forma pura, para ello hay que adaptarlo; pensar en los pasos, el argumento, los personajes… Por ejemplo, el bailarín Kosogorov de la compañía de Moiseyev en su danza Kadril (una danza popular decimonónica) hacía un característico gesto con la mano y tras ello la danza envolvía… Nada más salir al escenario y hacer este gesto el público se llenaba de emoción y pensaba: ¡Qué bonito! ¡Qué modales, vaya espíritu! Y qué difícil hacerlo profesionalmente…

En efecto, no se trata de una tarea fácil ya que el academismo tiene que estar presente en cada movimiento. Importa cada detalle: levantar la pierna con un ángulo preciso, colocar exactamente el talón, estirar la punta y las rodillas… todo está por encima de las capacidades habituales de las personas, solo puede hacerlo un profesional. Además, yo siempre he defendido que es vital que cualquier bailarín profesional posea una muy buena base clásica. Si el bailarín tiene la postura perfecta, cómo pone atrás los hombros o cómo baja el tórax, enseguida hará que se vea que es profesional. Sin esto el baile carece de interés.

Moiseyev unió la escuela clásica con la danza folclórica y creó su propia escuela, recibiendo seguidamente un gran reconocimiento nacional e internacional. La selección de artistas para entrar en su compañía era durísima a no ser que se tuviera alguna virtud muy especial, como dar saltos muy altos, retenerse en el aire saltando o dar rápidos giros. Había que tener una “guinda”, el artista tenía que sorprender a Moiseyev. Todos sus artistas eran joyas y sorprendían con su personalidad. Los Cosacos no tienen tanta pretenciosidad.

Creó una escuela con un academismo, una perfección de los movimientos, y un sincronismo difícil de superar; todos levantan la cabeza igual, todos miran al mismo lado y mientras tanto el solista representa una individualidad.

Moiseyev es como una enciclopedia, un genio, es el comienzo de una escuela de coreógrafos y bailarines a los que enseñó cómo conseguir resultados y cómo trabajar con los artistas. Y por su gran profesionalidad y vocación es el ejemplo a seguir de todos y cada uno de ellos.

Entrevista con Leonid Milovanov, coreógrafo de Cosacos de Rusia con Tatiana Solovieva

Productora y representante oficial de la

Unión de Artistas de Rusia en España

El público de Toledo premió al Ballet de San Petersburgo por “La Bella Durmiente”

Premios Teatro de Rojas 2018. 

El pasado día 20 de septiembre el público de Toledo nos concedió el Premio al Mejor Espectáculo de Danza del Teatro de Rojas 2018. En esta ocasión, la obra premiada fue La Bella Durmiente del Ballet de San Petersburgo de Andrey Batalov y nos enorgullece que sea la tercera vez que lo recibimos, más aún, cuando es un premio que se decide por votación de los espectadores.

En el acto de entrega de premios, como productora en España del Ballet de San Petersburgo y representante oficial de la Unión Internacional de Artistas de Rusia, no podía dejar de expresar el agradecimiento a ese público.

Gracias al público de Toledo y a todo el equipo de cultura del Teatro de Rojas por darnos la posibilidad de traer aquí nuestros espectáculos. Tengo que resaltar que es un público que valora la historia, la cultura, la buena escuela, los buenos artistas… Y esto nos da muchos ánimos de seguir trabajando, hacer nuevas producciones y traer nuevos espectáculos.

Como anuncié en el acto de entrega de premios ante la audiencia del Teatro de Rojas, La próxima compañía que traeremos a España será el Ballet de Igor Moiseyev, la legendaria compañía que fue representante diplomática de la Unión Soviética. Siempre que la Unión Soviética abría relaciones diplomáticas con un país, el Ballet de Igor Moiseyev era la primera compañía que viajaba allí. A España vino por primera vez en 1966 y tiene concedida la Gran Cruz al Mérito Civil por su contribución a la cultura universal.

Igor Moiseyev, su fundador y maestro, una de las figuras más grandes del arte escénico ruso, nos dejó también palabras sabias que fueron aplaudidas por el público toledano:

 “Yo diferencio la Civilización y la Cultura; La Civilización es la riqueza que hay a nuestro alrededor y la Cultura es la riqueza interior. Si la Civilización empieza adelantar a la Cultura y se convierte en un objetivo en sí misma, el poder destructivo de la Civilización se hace más grande que su poder Constructivo”. 

Todos los que trabajamos en llevar a los escenarios los mejores productos artísticos queremos que la Cultura esté por encima de la Civilización intentando hacer lo mejor para que el público tenga esa riqueza.

Escrito por Tatiana Solovieva.

Productora y representante oficial de la

Unión de Artistas de Rusia en España

Igor Moiseyev: Recuerdo mi vida como una larga gira

Presentan Telecanal Cultura y Fondo de Rolán Bykov.

Traducido por Tatiana Solovieva

Hay que tener en cuenta que estoy en mi novena década. Y que no pase el error cuando una persona se va y la gente mira atrás y piensa: ¿Por qué no le hemos grabado antes? Mientras pueda seguir haciéndolo, he de ensayar, porque a mi edad cada hora es muy valiosa.

ENSAYOS:

“Chicos, es una regla sencilla, debéis prestar atención para que antes de realizar el movimiento estéis en una posición óptima, porque si no lo hacéis siempre llegaréis tarde. Si estáis en plié, con las rodillas flexionadas, solo os queda levantar y estirar la pierna. Pero cuando tenéis las piernas estiradas, os tiene que dar tiempo a flexionarlas, elevarlas y estirarlas, es decir, hacer un paso más… ¡Más altas las rodillas! ¡Más alto ballonné!.. Así.”

“Aunque no seáis matemáticos tenéis que poner el pie a tiempo. ¡Hay que pensar!

Lo que peor se les da a los bailarines es pensar. Con todo lo demás, como la digestión, por ejemplo, es fácil.” (risas)

ESPAÑA:

La Jota de Aragón 1966

Por las tres danzas españolas, La Jota aragonesa, La Balada española y el Tango español,  recibí la condecoración del Rey de España.

Mira como cambian de las líneas al círculo, la orgánica de los cambios es el arte de mayor altura. Y que parezca fácil y ligero. Que parezca que se hace solo, como parte de su propia Naturaleza.

¿PARA QUÉ VIVO?

La principal pregunta de la humanidad es: “¿Para qué vivo?”. Sin embargo conocemos a muchísimas personas que jamás se lo han preguntado. Pero el folclore respondió de lleno con una sencilla frase popular: “La persona no vive para sí misma”.

¿CÓMO NACEN LOS CLÁSICOS?

Yo siempre miro mis producciones con ojos ajenos. Hago el borrador de la coreografía y la dejo de ver un par de semanas para no estar inmerso dentro de ese material y la olvido. Después la vuelvo a ver como si fuera la primera vez. Y la veo con autocrítica. No cómo esas personas que sostienen “lo he hecho yo y no se puede cambiar nada”.

Una obra se vuelve clásica cuando no hay nada que se pueda criticar.

Tenemos coreografías hechas hace 60 años y siguen sorprendiendo.

“Verano” danza rusa, 1952.

“La danza china con las cintas”, 1953.

“Partisanos”, 1952.

¿EL SIGLO XX TRAJO MÁS COSAS BUENAS O MALAS?

Creo que, en toda la historia de la humanidad, es imposible concebir un siglo más complejo que el siglo XX. Es un siglo de guerras continuas, problemas humanos sin límites, constantes problemas del pensamiento, desde el ateísmo total hasta la superstición, desde el poder de intelecto hasta el poder de la barbarie y la mala educación.

Resulta que la cuestión es que una buena persona es capaz de sacar algo bueno de lo malo. La mala persona hasta de lo bueno puede hacer una cochinada.

¿Cómo hay que reaccionar…? Sabemos que la gente culta hasta en los campos de concentración intentaba crear universidades, intercambiar conocimientos. Y al revés, los delincuentes maltrataban a otros solo porque eran cultos.  Así que creo que una buena persona crece con cualquier adversidad, y cuanto mas horrorosas son las adversidades, más les acercan a los mejores valores.

CULTURA Y CIVILIZACIÓN

Diferencio mucho la cultura y civilización. La cultura forma parte de la riqueza interior de la persona, la civilización es la riqueza del mundo exterior, como aviones, bombas, átomos, tecnología… Cultura es cuando el alma de la persona crece tanto que su diapasón espiritual es mucho más ancho y alto que el de una persona corriente.

La civilización se ha extendido tanto que ya no podemos abarcarla. Lo que da más miedo es cuando la civilización adelanta a la cultura. Cuando la civilización se desarrolla bajo la cultura hay un equilibrio que ayuda al desarrollo de la perfección. Recuerden el siguiente dicho popular: “Un día, un chico encontró una ametralladora en su desván y a partir de este momento en el pueblo no queda nadie vivo”.

Si la civilización empieza adelantar la cultura y se convierte en un objetivo en sí misma, el poder destructivo de la civilización se hace más grande que su poder constructivo.

¿QUE SUPONE CUANDO DICE: “GENTE CULTA”?

Riqueza interior.

El mundo se divide en dos partes: unos reciben más de lo que dan y los otros dan más de lo que reciben. Hay pocos de los segundos. Considero que esto es precisamente la frontera que divide a los grandes intelectuales y a las personas que vive con poca cultura interior.

¿ERAN CULTOS A PRINCIPIOS DEL SIGLO O EN LA UNIÓN SOVIÉTICA?

Muchos hablan arrugando la frente ante las preguntas que son difíciles de contestar, que la humanidad todavía no ha contestado. Goethe decía que la humanidad, en todos los ámbitos de la vida, alcanzará alturas impensables, pero existe uno en el que no se puede añadir nada, la moral del Cristianismo: amar al prójimo como a ti mismo. No se puede decir nada mejor.

Creo que si la vida va sola y no haces nada es aburrida, como ir en un tranvía sin saber a dónde te lleva. Hay que dirigir la propia vida hacia donde quieres que vaya. No a donde te apetece, sino a donde quieres. Hay mucha diferencia. Hay que ir donde realmente quieras.

Traducido por Tatiana Solovieva.

Elena Shcherbakova, la directora del Ballet de Igor Moiseyev

Hace unas semanas estuve hablando en una cafetería de Moscú con Elena Shcherbakova, la directora del Ballet de Igor Moiseyev.

El pasado 1 de junio se han cumplido 50 años desde que llegué a la compañía tras terminar mis estudios en la escuela del ballet Bolshoi e Igor Moiseyev me formó  “por trocitos”.

Pues primero te educan los padres y después entras en el mundo grande con mucho miedo porque todavía eres un niño. En esa época con 16 años de edad éramos muy niños, diferentes a los actuales pues ahora tienen otros valores. A nosotros no nos importaba lo material, nos importaba ser buenos profesionales, y nos preocupábamos por nuestros amigos, estando con ellos no solo en los buenos momentos, sino también en los malos. Desde esa época han cambiado muchas cosas a peor. Y en el arte pasó lo mismo.

No hay que olvidar que la compañía fue creada en el terrible 1937. Siempre que se cambia el poder da miedo: pasan cosas positivas y también negativas y no debemos olvidar lo positivo. Justo en esta época se crearon las mejores compañías como el Conjunto del Ejercito “Bandera Roja”,  el coro Piatnitskiy se hizo profesional,  se crearon la Orquesta de Ósipov,  el Coro de Sveshnikov…

Todos éramos diferentes, pero estábamos juntos porque todos residíamos en el mismo edificio, la Sala Tchaikovsky. Era un edificio muy bonito, que estaba siendo construido para Meyerhold.  No tenía un foso de orquesta porque Meyerhold bajaba del escenario al público en sus actuaciones. Finalmente, gracias a Igor Moiseyev el teatro se destinó a nuestra compañía.

Todas las obras que el Ballet de Igor Moiseyev estrenaba eran representadas en este escenario. Sin embargo, para nosotros es mas cómodo trabajar en un teatro con foso de orquesta y telares ya que aleja al público del escenario y se logra disimular muchos defectos. Por eso todos los artistas de la compañía consideran las actuaciones en la Sala Tchaikovsky las más exigentes. Como el público ve tan de cerca de los artistas yo siempre estoy muy pendiente del maquillaje de los artistas ya que debe intentar minimizar los defectos y mantener una estética natural, no puede ser un maquillaje exagerado. Al fin y al cabo, en los pueblos no se utilizaba nada a parte de remolacha y nuestros artistas son todos jóvenes y guapos a si que tampoco necesitan colorearse excesivamente las caras.

Nosotros mantenemos la disciplina estricta que creó Igor Moiseyev desde el principio y me sentí muy contenta cuando hace poco Yury Grigorovich destacó que hemos logrado mantenerla. Yo considero que los dos  coreógrafos más importantes de la URSS son, en el ballet clásico, Yuri Grigorovich e Igor Moiseyev en la danza popular escénica (un género nuevo en esa época).

Moiseyev también hizo ballets clásicos; pocos saben que él llevó a su amigo Khachaturián a Italia y le dio idea de componer la música para el Ballet Espartaco. La coreografía la tenía que hacer Igor Moiseyev y cuando la música ya estaba hecha, la duración del ballet era de más de cuatro horas. Khachaturián no le permitió hacer ninguna reducción, discutieron y acabaron separándose. Al final el Ballet Espartaco se estrenó con la coreografía de Yuriy Grigorovich, pero Moiseyev decía que lo habría hecho de una manera diferente.

Escrito por Tatiana Solovieva.

compositor El Lago de los Cisnes

¿Cómo nació el ballet El Lago de los Cisnes?

Chaikovskiy compuso El Lago de los Cisnes

En 1877, en el Teatro Bolshoi de Moscú fue representado por primera vez este ballet que hoy en día es mundialmente conocido. La idea de crear El Lago de los Cisnes pertenecía a la dirección de los Teatros Imperiales de Moscú. El libreto lo prepararon V. Bergichev (dramaturgo y gerente de los Teatros Imperiales) y V. Helzer (bailarín y profesor). Vasiliy Bergichev invitó a P. Tchaikovskiy a componer la música. Chaikovskiy la compuso para El Lago de los Cisnes en 1875-1876.

La base del argumento no está muy clara, pero sus huellas pueden seguirse desde una antigua leyenda alemana, hasta obras posteriores como el cuento del escritor alemán Johann Musäus “El velo robado”, “Ondina” de Friedrich Fouqué en traducción al ruso de V. Zhukovskiy, “Metamorfosis” de Ovidio, cuentos de los Hermanos Grimm o la ópera de Daniel Auber “El lago de las hadas”.

Antes de recibir el encargo de la Dirección de los Teatros Imperiales, en 1871 Tchaikovskiy había compuesto un pequeño ballet para los hijos de sus familiares titulado “El lago de los cisnes”.

Tchaikovskiy quería huir de “lo que era habitual en los ballets”.

Tchaikovskiy a menudo componía la música por encargo. Aceptó componer este ballet “por un lado por el dinero, pero por otro lado porque hace tiempo quería probarse en este género” (escribió Tchaikovskiy a Rimskiy-Korsakov en septiembre de 1875). Para ello, utilizó parcialmente su partitura de la ópera Ondina que el mismo destruyó. Tchaikovskiy utilizó para la música del ballet ritmos cómodos para bailar, pero en el lugar de las típicas melodías sencillas que se utilizaban anteriormente para el ballet, llenó la partitura de sinfonismo, melodías amplias llenas de lirismo y formas más poéticas. Lo que quería era huir de “lo que era habitual en los ballets”.

Las primeras 2 versiones se consideran fallidas. Solo la tercera, que rompió con los cánones del ballet considerado académico, consiguió pasar a la fama. Pero lamentablemente, Tchaikovskiy no vivió hasta ver el éxito de su obra.

La primera versión fue estrenada en el Teatro Bolshoi de Moscú el 20 de febrero 1877, con la coreografía de V. Reizinger (coreógrafo checo que trabajaba en los Teatros Imperiales de Moscú desde 1871), pero tuvo muy mala crítica. Además, estaban las curiosas historias de las divas: la prima bailarina del Bolshoi, Anna Sobeschanskaya, fue elegida como solista principal, pero discutió con la dirección y en su lugar tuvieron que proponer a otra bailarina, Polina Karpakova. La razón de la discusión fue que Tchaikovskiy no compuso para ella nada de música en el III Acto como solista y bailaría solo papel de una de las novias. Sobeschanskaya se fue a San Petersburgo y pidió al conocido coreógrafo Marius Petipá (de origen francés, pero que desarrollo casi toda su obra en Rusia) preparar para ella la coreografía de un solo con la música de Minkus.

Castillo de los cisnes lo mandó a construir el rey Luis II de Baviera en 1869, Neuschwanstein

Tchaikovskiy se negó a introducir fragmentos de otro compositor.

Tchaikovskiy se negó rotundamente a introducir en su partitura fragmentos de otro compositor y le compuso para la coreografía ya preparada una nueva música adaptada a la misma. A la bailarina le gustó tanto la nueva música, que le pidió componer una variación más. Lo más curioso es que ella consideraba esta música como si fuera de su “propiedad”, por eso en las funciones donde bailaba Karpakova estas danzas no se interpretaban.

Posteriormente especialmente para Polina Karpakova, Chaikovskiy compuso la danza rusa. Más tarde, para Sobeschanskaya, Tchaikovskiy compuso la música para el paso a dos de Sigfrido y Odile (el famoso paso a dos del cisne negro del III Acto). Solo después de esto Tchaikovskiy y la prima bailarina hicieron las paces definitivamente. Al final, las dos bailarinas principales se turnaban, pero en los fragmentos de solos cada una tenía los suyos y la orquesta tenía que estar atenta para escoger las partituras adecuadas.

A Tchaikovskiy no le gustó nada el espectáculo. Él decía: “Pura porquería, no puedo pensar en esto sin sentir vergüenza”. Criticaba la ausencia de imaginación creativa en la coreografía, un decorado poco lujoso comparado con las producciones de las óperas, la dirección de orquesta era propia de un músico que nunca hubiera tenido contacto con una partitura complicada… Después de 27 representaciones del Lago de los Cisnes, el espectáculo fue quitado del repertorio.

La segunda versión del ballet fue estrenada en 1882, parcialmente redactada por Yosef Hansen (coreógrafo belga), y tampoco tuvo éxito.

La coreografía para los Cisnes Blancos de Lev Ivanov lleva el espectáculo al triunfo

El 6 de noviembre (25 de octubre) de 1893, fallecía Piotr Ilich Tchaikovskiy. Como homenaje al gran compositor ruso, en San Petersburgo decidieron poner en escena las mejores obras de su legado. El ya citado Petipá, que conocía la mala suerte que tuvo El Lago de los Cisnes en Moscú, se negó rotundamente a participar en la restauración de este ballet y la coreografía fue encargada a Lev Ivanov.

Ivanov quitó lo típico y desgastado de las tradiciones de ballet de Moscú, cómo pantomima, exceso de las danzas de carácter, reformó las posiciones de pies y brazos, quitó las alas postizas a las bailarinas e hizo que los movimientos de los brazos fueran parecidos al movimiento de las alas, dando a la obra una estética romántica, que era lo que estaba a la vanguardia de la cultura de aquel momento histórico.

Así, en 1894, por primera vez vio el escenario el cuadro de los cisnes blancos (II Acto) con la coreografía de Lev Ivanov, y es a personalmente a quien El Lago de los Cisnes debe la fama, llegando hasta la actualidad esta coreografía como la más famosa de todo el ballet clásico.

El gran éxito llegó con Marius Petipá y Lev Ivanov.

El gran éxito llegó en el estreno de 15 de enero de 1895 en el Mariinskiy Teatro de San Petersburgo. Para ese memorable estreno, el coreógrafo Marius Petipá reformó el libreto y la coreografía del I y III Acto (menos las danzas napolitana y húngara). Lev Ivanov hizo la coreografía del II y IV Acto, y las danzas napolitana y húngara del III Acto. Así, la versión de Petipá – Ivanov se convirtió en la clásica, siendo la base de la mayoría de las producciones posteriores.

Posteriormente, a lo largo del siglo XX y hasta el día de hoy, han aparecido muchísimas versiones, con finales positivos o trágicos, clásicas, neoclásicas, modernas, películas y dibujos animados, ballets acrobáticos o sobre hielo… Sin duda, como los grandes clásicos de la cultura universal, El Lago de los Cisnes seguirá siendo en el futuro fuente inagotable de belleza.

Escrito por Tatiana Solovieva.

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