BALLET DE SAN PETERSBURGO

Andrey Batalov

Giselle

I acto:

En una aldea de Renania medieval, una joven campesina llamada Giselle está feliz por que su vida se ha iluminado por el amor. Ella se cree que su amor es correspondido. Inútilmente el guardabosques Hilarión, enamorado de ella, la intenta convencer de que Albrecht no es un simple campesino, sino un noble que la engaña disfrazándose.

Giselle se conmociona al darse cuenta del cruel engaño de su amado. Se ha roto su mundo puro y claro, su fe, sus esperanzas y deseos. Desesperada, pierde la razón y muere.

II acto:

Por la noche entre las tumbas del cementerio, aparecen las willis, espectros de novias, muertas antes de sus bodas: “con sus vestidos y flores nupciales… inmensamente bellas, bailan las willis iluminadas por la tenue luz de la luna. Cada vez bailan con más pasión y rapidez, porque llega a su fin el tiempo del que disponen para bailar, y tienen que volver a sus tumbas, frías como el hielo…” (H. Heine).

Albrecht no puede olvidar a Giselle y se dirige hacia su tumba. Las willis le rodean, pretendiendo depararle el fatal destino. Pero la aparición del espectro de Giselle le protege de la furia de las willis. El amor de Giselle le salva la vida.